sábado, 5 de septiembre de 2026

EXTRACTOS DEL LIBRO: "El Coach en Deportes de Combate y Marciales, volumen 1: Conocimientos fundamentales".

En su prefacio general de la obra podemos leer, como presentación al libro:

 

En los últimos tiempos se ha venido utilizando la palabra “coach” como sinónimo de “solucionador de problemas”, o de “formador”, en diversas áreas, que van desde la mejora personal, tanto física como psíquica, hasta el perfeccionamiento de comerciales de venta, marketing, etcétera, olvidando que la palabra “coach” viene del Boxeo y que significa  algo así como “el preparador del pupilo[1]”, ya que no solo es un simple preparador físico (con todos mis respetos para ellos), pues no sólo preparará a su representado tanto física como mentalmente, sino que le imbuirá de la técnica, estrategia y táctica, necesarias la hora de enfrentarse en el Área de Competición.

Existen numerosas obras con respecto a la moderna acepción del término, incluso las hay que tienen como protagonista a los preparadores de fútbol y otros deportes, pero, curiosa y extrañamente, no existe una obra monográfica que trate en profundidad el comportamiento y conocimientos que un perfecto Coach de Deportes de Combate y Marciales debe tener, y esto es lo que pretende cubrir esta obra, un gran hueco en tu estantería que seguro echabas a faltar.

Solo hubo con anterioridad una pequeña obra que se acercara al tema, elManual de Formación del Coach de Full-Contact, Kick-Boxing y Thai-Boxing”, publicada en el año 2001 por la Federación Española de Kick-Boxing (FEKB), siendo sus autores Eugenio Fraile La Ossa (Director Nacional de Arbitraje de la mencionada federación) y yo mismo, con prólogo y aportaciones de Mariano Antón Hurtado (Presidente de la citada federación), cuyo texto fue incorporado, como anexo, en la obra: “Manual de Consulta para cinturones negros, entrenadores, árbitros y coachs de Full-Contact, Kick-Boxing y Thai-Boxing”, también publicado por la mencionada federación ese mismo año. Con posterioridad, el texto original fue reeditado, en el año 2014, por la European Association Contact Sports (EACS), sin incorporar el citado prólogo, bajo el simple nombre de: ”Manual de Formación del Coach”. Este manual estaba enfocado a la labor del Coach durante la competición y consistía en una guía de actuación para todos los coaches de las citadas organizaciones, con el fin de estar regulada su correcta conducta y comportamiento. El texto que aporté en la citada obra constituye una pequeña semilla de la presente obra, muchísimo más extensa y completa.



El título de la presente obra, casi una enciclopedia en sí misma: “El Coach en Deportes de Combate y Marciales” alude perfectamente a la esencia de lo que trata, que es: todo lo que debería saber un Coach de Deportes de Combate y de Deportes Marciales[2], esto es, aquellos deportes especializados en combate cuyas modalidades se practican en la actualidad, en los cuales dos contrincantes combaten el uno contra el otro con un motivo lúdico y competitivo usando ciertas reglas prefijadas que les controlan y protegen de lesiones y daños graves, en el cual el tiempo está limitado y existe un cierto nivel de incertidumbre respecto al resultado del encuentro, teniendo como objetivo golpear diversos objetivos situados en el cuerpo de su adversario, por lo que algunos les denominan: “Deportes Pugilísticos”, diferenciándoles de los “Deportes de Lucha” (que solo permiten agarres, presas, proyecciones…) que, la verdad, no es un mal nombre, pero yo prefiero usar el término: Deportes de Combate Moderno, aunando, con él, los deportes de combate y las modalidades competitivas de combate que se practican en las Artes Marciales tomadas como deporte.

 

Antes de continuar indicaré que, aunque “coach” es una palabra inglesa, está aceptada por la Real Academia Española de la Lengua, habiendo sido admitido el término en la 23º edición del Diccionario de la Lengua Española, que se publicó el pasado día 16 de octubre de 2014, en la cual se puede leer que el término “Coach” tiene dos acepciones, indicando la primera que “puede ser la persona que asesora a otra para impulsar su desarrollo profesional y personal”, mientras que la segunda acepción indica simplemente: “entrenador”. Dicha academia, la RAE, también indica que, al ser una voz extranjera, su uso debería ser innecesario en español, por existir en nuestro idioma términos de sentido equivalente, como pueden ser “entrenador” o ”preparador”, pero creo que en la presente obra es el término correcto pues el cometido del Coach, como indicaré a lo largo de ella, excede lo que un entrenador físico-deportivo pudiera hacer o conocer. Por cierto, el plural de Coach debe ser el término: “coaches”[3], pues así se ha normalizado.

Por todo ello, haciendo caso a la Real Academia Española de la Lengua, diré que la palabra “coach”, significa “entrenador” y, desde siempre, desde sus inicios deportivos, ha sido una persona que más que adiestrar a sus pupilos lo que siempre ha hecho y hace es motivarles a superar sus limitaciones, enseñándoles técnicas, tanto físicas como psicológicas, que les ayuden a alcanzar las metas que se propongan conseguir, usando de manera efectiva el potencial que ya poseen, esto es, es la persona que asesora al deportista para impulsar su carrera deportiva. Este mensaje ya aparece en los comienzos del concepto “coach”, como indicaré en el capítulo 1-3 de esta obra, dedicado al “Acercamiento histórico a la figura del Coach”.

 

Ante todo, debería clarificar dos términos que parecen muy claros, pero que en ocasiones se suelen confundir, incluso por organismos asociativos y federativos, me refiero a: “el profesor” y “el entrenador”.

  • El profesor, o docente, es aquella persona cuyo cometido es dedicarse a la enseñanza, ya sea esta de carácter general o especializada en una determinada área del conocimiento, asignatura, disciplina académica, ciencia o arte (incluyendo las artes marciales). El docente, además de trasmitir las técnicas y conocimientos generales o específicos de la materia que enseña, también trasmitirá una serie de valores morales que complementan su enseñanza, facilitando todo lo posible el aprendizaje del alumnado a su cargo, y dando a sus integrantes provechosos consejos que les ayuden en la vida particular fuera del ámbito docente.
  • Además de lo dicho, debemos tener claro otro término usado en aquellas actividades que requieran para su desarrollo una cierta formación física: el entrenador. Según la teoría deportiva vigente, el entrenador es la persona encargada de la dirección, instrucción y entrenamiento de un deportista a nivel individual o colectivo. El término “entrenador” es clara referencia al motivo de su labor: el entrenamiento de los deportistas a su cargo, esto es, lo que hace es preparar a sus pupilos adecuadamente tanto a nivel físico como psicológico, con el fin de que puedan disputar una prueba deportiva, además de prepararle adecuadamente para que afronte toda una temporada deportiva. El entrenador, además, tendrá como labor el preparar la estrategia y las tácticas apropiadas, aprovechando y desarrollando (incrementándolas a un tiempo) las características físicas y las virtudes psicológicas del deportista al tiempo que minimiza (hasta su extinción) los defectos que pudiera tener, y, tras estudiar a su rival, facilitar a su pupilo las técnicas que contrarresten aquellas que pudiera usar su adversario durante su enfrentamiento.

 

En los Deportes de Combate (Full-Contact, Kick-Boxing, Savate, Muay-Thai, etcétera) se aplicará el término de “entrenador” a aquel que enseña y entrena a los deportistas de estas disciplinas competitivas, por lo que el término “Coach” se podrá aplicar sin ningún problema. Mientras que en las Artes Marciales se denominará con el término de “profesor” a aquel que enseña y guía a sus alumnos, a los cuales les enseñará todo lo relacionado con la práctica del Arte Marcial que desarrolla, que es mucha más materia que la simple competición de la parte deportiva del arte marcial, por ello, me gustaría aclarar lo siguiente…

El Coach de un Deporte Marcial no tiene porque ser un profesor o un maestro de Artes Marciales, sino simplemente un practicante de Artes Marciales, avezado en las distintas modalidades competitivas que se practican en las diferentes Artes Marciales, que acompaña a un competidor y le ayuda en todos los aspectos de la competición[4]. El profesor o maestro de Artes Marciales debe tener unos amplios conocimientos metodológicos, psicológicos y pedagógicos, además de sobre educación física, Medicina Deportiva y primeros auxilios, etcétera, pero el Coach, aunque en principio pareciera que no lo necesitara, también debería tener unos conocimientos básicos de todo ello, pues sino no podría ejercer su función adecuadamente, ayudando al competidor al que acompaña al lugar de la competición.

Además, existe otro tipo de “Coach marcial”, que es aquel que no solo acompaña al competidor el día de la competición para ayudarle en lo que pueda, sino que en realidad acompaña a su pupilo, a su alumno deportista, en el largo camino de la competición, esto es, que le prepara (y entrena), desde al menos semanas antes, para que el deportista saqué lo mejor de sí mismo durante el desarrollo de la competición, por ello, también debería tener los citados conocimientos[5], que debe tener un profesor o maestro de Artes Marciales, si quiere ser un Coach competente.

Aclararé un poco más todo esto. En el caso de las Artes Marciales todo aquel que desee impartir clase y trasmitir sus conocimientos debe estudiar todas las asignaturas reseñadas para poder llegar a ser profesor y, con el tiempo, maestro, por ello, las distintas federaciones y asociaciones marciales preparan textos formativos para adecuarlos y equipararlos a los estudios de Educación Física Deportiva, haciendo que aquellos que enseñan, comenzando por el título de Monitor, lleguen a ser Entrenadores deportivos (ya sean a nivel regional como nacional), equiparándolos a los títulos deportivos de Técnico Deportivo Elemental, de Base o Superior dependiendo del nivel, aunque las Artes Marciales no sean deportes tal y como se conceptúan por los organismos gubernamentales[6]. Los profesores así formados podrían decir que esta obra no les hace falta pues ya tienen los conocimientos suficientes como para impartir clase, puede ser, pero estoy completamente seguro que en esta obra se tratan conocimientos de los que adolecen, sobre todo en el aspecto puramente competitivo, algo que no suele ser estudiado inicialmente por los profesores de Artes Marciales, pues en un principio queda fuera de su competencia, ya que este aspecto deportivo tiene una naturaleza secundaria, y hasta, para muchos maestros, superflua, del Arte Marcial puro; no hablo de las técnicas que deben usarse en cada una de las modalidades deportivas, cosa de lo que no trata la presente obra, sino del aspecto psicológico y en los puramente competitivos, sobre todo en todos los protocolos de comportamiento de un Coach antes, durante y después de la competición, pues hay muchos instructores, incluso de Deportes de Combate Moderno, que aun siendo perfectamente válidos para enseñar la técnica, desconocen las bases y pautas en las cuales se sustenta todo el apartado competitivo de su disciplina.

Los entrenadores y preparadores técnicos de Deportes de Combate Moderno también agradecerán esta obra que tienes en tus manos, pues, salvo honrosas excepciones, no han sido debidamente formados. Hay varias federaciones y asociaciones de Deportes de Combate (como puede ser la Federación Española de Boxeo) que también tienen manuales de formación de los diferentes estratos de jerarquía de profesorado[7]; e incluso estos también adolecen de un conocimiento psicológico-pedagógico y protocolario; además, estos manuales, en sus apartados de preparación física y medicina deportiva suelen estar escritos por licenciados de INEF[8] que no practican Deportes de Combate o Marciales y, salvo honrosas excepciones, por médicos que no han estado a pie de ring, ni conocen en profundidad las disciplinas deportivas que se estudian en esta obra, y los otros expertos en la técnica física de estas disciplinas que escriben manuales no suelen ser expertos en Medicina Deportiva ni en preparación física, por lo que adolecen de lo que se verá en esta obra, no porque su autor sea más inteligente sino porque tiene más experiencia, gracias a sus años de observación y comprobación dentro de distintas asociaciones y federaciones deportivas desde su puesto privilegiado de directivo y árbitro mundial, como se verá en el capítulo unitario “Sobre el autor”, y por ello incluye en esta obra cosas en las que otros no piensan. Es por ello que en ella estudiarás importantes aspectos no abordados por algunos manuales federativos. Lo que sí echarás a faltar es un bloque metodológico que muestre a los coaches como enseñar, pero esto lo podrás estudiar en mi obra: “Pedagogía y Metodología en Artes Marciales, Deportes de Combate y Sistemas de Autodefensa”, en la que hago un exhaustivo análisis de estos temas y que si no las he incluido en la presente obra es porque supondría otro volumen que ya está redactado y comercializado, por lo que sería absurdo que solo cambiara la portada y algo de su contenido, dejando el noventa por ciento del texto exactamente igual, por ello, sería un acto repetitivo que no hace falta hacer.

Además, aquellos que deseen asistir a un competidor durante alguno de sus combates como “Segundo principal” y no tenga formación como entrenador de Deportes de Combate ni de profesor de Artes Marciales, sin los conocimientos encerrados en esta obra no podrán realizar su labor adecuadamente. Hay que tener en cuenta que un Coach no tiene porque continuar con una carrera docente, por lo que si no desea hacerla jamás podrá tener ni siquiera los conocimientos más básicos de preparación física, Medicina Deportiva, protocolos de actuación, etcétera, que necesite para realizar perfectamente su labor, por ello esta obra será su libro de cabecera, pues en él encontrará los conocimientos de los que adolece, los cuales le servirán de guía y consulta en cualquier momento.

Y no digamos de aquellos que deseen asistir a un competidor durante alguno de sus combates como “Segundo ayudante” y no tenga, ni desee en un principio, formación como entrenador de Deportes de Combate ni de profesor de Artes Marciales, los conocimientos aquí encerrados le nutrirán y enriquecerán de tal manera que su actuación sea impecable, a pesar que esta obra se oriente más a educar al Coach profesor y al “Segundo principal”, sea éste quien sea, y su pupilo compita en la disciplina que compita, pues cuanto mayor sea su conocimiento mayor será la eficacia de su labor y, además, es posible que esto influya en su decisión de convertirse en “Segundo principal” e, incluso, llegue más allá, formándose como Coach, esto es en entrenador de Deporte de Combate, o del aspecto deportivo de las Artes Marciales.

 

Haré un inciso aclaratorio sobre ciertos términos que he empleados en los anteriores párrafos.

La figura del “Segundo” aparece ya en las primeras reglamentaciones de Boxeo Inglés, que nos aclaran que sobre el escenario competitivo existen dos figuras: los “Principales” y los “Segundos”, siendo los “Principales” los competidores, pues ellos son la figura “principal” de una contienda, ya que sin ellos no existiría la competición; mientras que los “Segundos” son las personas acompañantes que están en segundo plano aunque su función sea también importante, ya que aconsejan y cuidan entre asaltos al competidor, curándole de las pequeñas lesiones y heridas que puedan ser tratadas durante el transcurso del período temporal que hay entre asalto y asalto, y permiten seguir compitiendo al deportista con eficacia.

Los “Segundos” pueden ser dos personas: el entrenador o preparador del competidor, esto es, la persona que le ha educado al menos durante la etapa de preparación de la competición aunque no sea su entrenador directo (sin embargo también puede serlo, sobre todo en los casos de los Deportes de Combate, y no tanto en los Deportes Marciales), al cual se le denominará como “Coach principal”; y una persona diferente de éste que le ayuda a asistir al competidor durante el periodo de descanso entre los asaltos, al cual se le denominará como “coach ayudante”.

La voz de “Segundos, fuera”, que puede oírse al término del período de descanso entre asaltos, alude precisamente a que los “Segundos”, tanto el Coach como su ayudante, deben abandonar el Área de Competición, recogiendo todo aquello que hayan usado en su ayuda al competidor y sequen perfectamente el lugar de las posibles humedades que hayan podido causarse. Aunque mucha gente crea que la expresión “Segundos, fuera”, quiera decir que ya han pasado los segundos que se dieron a los competidores para descansar y tratar sus lesiones, la realidad debe imperar, pues están muy equivocados.

 

Por todo ello, esta obra nace con la loable intención de facilitar la entrada en la competición de alto nivel a los futuros competidores, a los competidores, incluso a los de alto nivel y profesionales, y sus preparadores, sin importar que estos practiquen y enseñen Deportes de Combate o Deportes Marciales, solucionando de esta forma las dudas y situaciones que puedan surgir en torno a un combate, tanto en sus inicios, cuando el competidor aún está preparándose técnicamente y se están enfocando sus esfuerzos hacia la competición, como cuando ya esté inmerso en el combate de competición. En todo momento el Coach deberá tener conocimientos de preparación física que potencien las cualidades físicas de su pupilo, de primeros auxilios por si hubiera algún accidente durante el entrenamiento, y de actuación en todo el proceso competitivo, desde que piensa presentar a competición a su pupilo hasta que el combate termina, con los procesos anímicos que ello conlleva y otras series de cosas que se verán en su momento.

 

En principio, un entrenador, o Coach, debería tener una amplia experiencia dentro de la disciplina que decide enseñar, no hace falta que haya competido pero puede ayudar, pues de esta forma conocerá de primera mano lo que pasa en esas circunstancias, y las alegrías y los sinsabores que puede acarrear la competición, pero lo que no puede permitirse el lujo es que no tenga una amplia experiencia estudiando los aspectos teóricos y prácticos de la disciplina que quiera enseñar, algo que precisa de años y años de práctica, pues la experiencia no se adquiere en pocos meses (ni siquiera en unos pocos años). Y no solo debe tener experiencia, también precisa el poseer los máximos conocimientos sobre los aspectos reseñados, ya que debería poder contestar acertadamente a las preguntas que reciba por parte de su alumnado (no hay mayor vergüenza que ver a un “entrenador” que no sabe como responder o hacerlo de forma totalmente improvisada y desacertada, es preferible decir; “no siento, lo ignoro, me enteraré y ya te diré algo”, que intentar salir del paso dando una información falsa, pues esta es la razón por la que hay tanto desconocimiento, y conocimientos falsos que se van ampliado como las ondas de agua en un estaque, difundiéndose datos falsos o exagerados que tanto mal han hecho a todos los deportes (e, incluso, a las artes marciales), y, además, cuanto daño han hecho las películas, dando una falsa imagen del verdadero deporte (aunque gracias a esas películas muchos deportistas acudan a entrenar a los clubes deportivos). Además, el Coach debe conocer perfectamente a cada uno de sus pupilos, tanto física como mentalmente, y les deberá ayudar a desarrollar su máximo potencial, por lo que el entrenador deberá conocer todo lo posible sobre preparación física, dietética, psicología, prevención de lesiones y sus primeras curas, etcétera. Y también deberá conocer perfectamente la reglamentación por la que se regirán los distintos combates competitivos en los que inscriba a sus deportistas, y que obligaciones tiene con respecto a la Organización y a sus competidores. Son tantas las materias que debería conocer un Coach para comenzar a impartir clase o dirigir entrenamientos (como prefieras decirlo) que es muy difícil aunar en una sola obra todos estos conocimientos, aunque yo, al menos, lo he intentado, siendo tan amplia la materia que ya ves lo que pesa esta obra, más de dos kilos y medio, sumando los dos volúmenes.

Por todo ello, esta obra la dividiré estructuralmente en bloques perfectamente definidos que deberán ser perfectamente estudiados y asimilados por todo aquel que desee ser Coach, puesto que, como ya he indicado, el adecuado entrenamiento competitivo exige numerosos conocimientos que van más allá de la simple adecuación física a las exigencias técnicas que requiere la modalidad deportiva en la que quiere competir el pupilo; entre ellas, el Coach debe constituir un importante apoyo del competidor a nivel psicológico, ya que este tendrá un gran desgaste anímico y emocional, por ello debe averiguar las mejores virtudes de su pupilo y paliar sus defectos hasta su desaparición, además debe estudiar a los oponentes de su pupilo con el fin de elaborar la correcta estrategia que contrarreste la posible estrategia preparada por el Coach de la competencia, etcétera.

Como debe mejorar la forma física y técnica de su pupilo (o pupilos), deberá conocer en profundidad la Teoría de la Preparación Física y la técnica específica de la modalidad en la que desea competir, diseñando los distintos ejercicios que desarrollen las distintas características físicas, cuidando además de la correcta alimentación y nutrición de su pupilo, así como aconsejarle en su vida fuera del entrenamiento, encauzando sus actividades de ocio para que no den al traste con todo el trabajo realizado durante el entrenamiento, y cuidando, incluso, de su higiene personal.

Cuando se trate de deportistas jóvenes, esto es, niños y adolescentes en fase temprana (hasta los 16 años), el Coach no deberá centrarse únicamente en el rendimiento deportivo, sino que deberá encauzar el desarrollo del joven como persona, educándole en valores, y exigiéndole que no contravenga las normas deportivas.[9]. Por un lado el Coach deberá ser paciente y tolerante, pero por otro deberá ser exigente y todo un referente a estas personas que aún están formándose y necesitan a alguien a quien respetar y seguir, pero no por ello el entrenador deberá aprovecharse de ello, sino que deberá ser un firme pilar que sustente valores éticos y morales, para que aquellos que se fijen en él puedan aprenderlos, más como imitación que como sometimiento a las reglas que quiera imponer un Coach menos preparado psicológicamente. Por ello no solo debe dar confianza, sino también debe ser digno de esa confianza que se pone en él.

La preparación psicológica es muy importante, por ello el Coach deberá instruir a sus pupilos en el control de pensamientos, emociones y conductas, además, deberá entrenarle en motivación y confianza, así como en la concentración.

Aquellos coaches que tengan un nivel técnico limitado o con precarios conocimientos de dirección competitiva deberían abstenerse de presentar a ningún competidor a competición. Por ello el Coach deberá tener una formación física, técnica, táctica, psicológica y anímica…, con el fin de preparar adecuadamente a su pupilo competidor a las exigencias de lo que se espera de él, pues el objetivo de todo Coach es conseguir que su pupilo desarrolle todo el potencial que encierra en su interior, tanto durante el entrenamiento cotidiano como en el duro y exigente momento en el que tendrá que competir por llegar a la excelencia, logrando con ello superar a su contrincante en el Área de Competición.

Pero el Coach no solo deberá tener dicha formación, sino que, además, deberá ser, ante todo, una persona responsable que cuide de su pupilo en todo momento, y no sólo en el momento de prevenir o tratar las lesiones que puedan ocasionarse durante el entrenamiento o el combate, sino que deberá ser consecuente y no dudar en “tirar la toalla”, esto es, en retirar a su competidor del combate, cuando vea que su pupilo está recibiendo un castigo innecesario, al comprender que el combate no podrá vencerlo de ninguna forma, aún a costa de que el competidor no lo entienda de esta manera y se enfade con él (ya habrá tiempo de que lo entienda tras la subsiguiente explicación). En ninguna circunstancia el Coach creará los mártires deportivos que suelen aparecer de vez en cuando, debido a una mala dirección técnica por parte de su Coach. Recuerda que ha habido varios fallecimientos durante las competiciones o tras ellas, debido a las graves lesiones acaecidas y que pudieron ser evitadas por un Coach responsable.

Llevar a competir a un pupilo sin experiencia ni formación, por mucho que éste lo desee, es nefasto, el Coach debe ser responsable e impedirlo siempre, solo deberá permitir acceder a la competición a aquellos lo suficientemente preparados en todos los niveles de su exigencia (física, técnica, táctica, psicológica, etcétera), pues llevar a competir a alguien es algo muy serio, algo que a veces no es valorado con el suficiente respeto.

 

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Ahora estarás preguntándote como una persona que ha dedicado toda su vida (cincuenta años de práctica y más de cuarenta de enseñanza) a las artes marciales chinas puede enseñar algo con respecto a los Deportes de Combate y Marciales[10]. Bueno, es una pregunta muy lógica, pero de fácil respuesta: no solo he practicado artes marciales chinas, como verás en el ínfimo curriculum situado al final de la obra (“Sobre el autor”). Entre otras titulaciones técnicas soy Cinturón Negro Tercer Grado (o Dan) de Kick-Boxing, por la Federación Española de Kick-Boxing (FEKB) y la European Association Contact Sports (EACS), además de Cinturón Negro Cuarto Grado Honorífico, por la citada Federación Española de Kick-Boxing, asimismo tengo titulación de Monitor de Boxeo Inglés (por la Real Federación Española de Boxeo), tras haber entrenado con Luis Folledo y José Durán[11]. También he entrenado Taekwondo de Competición con mi amigo el maestro (ya fallecido) Ángel Guerra, cuando era Cinturón Negro 6º Dan, además de Seleccionador Nacional de Taekwondo[12]; y Thai-Boxing desde sus inicios en España, primero con mi amigo Eugenio Fraile (en aquel momento Cinturón Negro 5º Grado), y después con Narong Woonsthon ("Naronglek"), Campeón de Tailandia durante varios años consecutivos, con Surachai Sirisute (“Chai Sirisute”), Campeón de Tailandia durante varios años consecutivos, y Presidente de la Thai Boxing Association of the USA, y con mi amigo Pedro Solana Villalobos, Campeón en numerosos campeonatos de España, Estados Unidos y Tailandia durante varios años consecutivos que, además de impartir clases en Tailandia de Muay-Thai, es el representante para Occidente del Muay-Thai Chaiya.

Como puedes ver, mi conocimiento técnico sobre Deportes de Combate y Marciales es extenso, pero no solo eso, durante años he sido Director de Organización y Miembro del Tribunal de Grados de WAKO-España (de 1992 a 2006), de la Federación Española de Kick-Boxing (de 1994 a 2006) y de la Asociación Europea de Deportes de Combate (de 2006 a 2018), además de ser uno de los profesores que enseñaba en los cursos para Monitor, Entrenador Regional y Entrenador Nacional en estas organizaciones (sobre todo con las materias de Arbitraje y Coaching) y también he colaborado activamente en la redacción de los Manuales Técnicos de estas organizaciones; por ejemplo: además del ya comentadoManual de Formación del Coach de Full-Contact, Kick-Boxing y Thai-Boxing”, y de varios más:

  • Colaboré en la redacción del “Manual de consulta para deportistas, técnicos y árbitros de Full-Contact, Kick-Boxing y Thai-Boxing”, editado en el año 1995 por la Federación Española de Kick-Boxing, el cual corregí y amplié para sus posteriores reediciones de los años 1997, 1999 y 2001.
  • Redacté y coordiné la redacción del “Manual de Deportes de Combate Moderno”, editado en el año 1998 por la Federación Española de Kick-Boxing.
  • Redacté parte del “Manual de formación de la Escuela Nacional de Entrenadores”, editado en el año 2014 por la EACS.

·         Realicé la separata: ”Normativa de Actuación y Comportamiento para Árbitros, Directores/Profesores de club, Competidores y Coach, antes y durante la celebración de Campeonatos y Veladas”, publicada por la Federación Española de Kick Boxing en el año 1996.

·         Realicé la separata: ”Reglamento de Arbitraje para la Modalidad de Combate Open”, publicada por la Federación Española de Kick Boxing en el año 1996.

·         Realicé la separata: ”Normativa de examen para Cinturón Negro de: Light-Contact, Full-Contact. Kick-Boxing y Thai-Boxing, y Juez de Tribunal”, publicada por la Federación Española de Kick Boxing en el año 2001.

·         Realicé la separata: ”Reglamento de Arbitraje de la Federación Española de Kick-Boxing”, publicada por la Federación Española de Kick Boxing  en el año 2001.

 

A nivel de competición[13], he sido durante muchos años Árbitro Nacional en la FEKB, Juez Principal en la promotora HMF y Árbitro Mundial en la EACS, además de colaborar en los últimos tiempos con la European Professional Karate Association (EPKA), en calidad de Juez en sus competiciones; y aunque siempre he dicho a mis discípulos que lo importante es competir contra uno mismo y no contra otros, los pocos que han querido competir los he preparado y presentado a numerosos torneos, veladas y campeonatos, casi todos compitiendo en modalidades tipo Semi-Contact, combate al punto, o similar (de 1985 a 2017) consiguiendo numerosos campeones y subcampeones. Tan solo preparé a uno para competir en modalidades con contacto pleno: Ángel Luis García Aparicio, en 1992, pues así lo quiso. En el primer campeonato (III Campeonato de España WAKO) lo presenté en la modalidad de Light-Contact (el 15 de marzo) para que fuera perdiendo el miedo a los golpes; el resultado fue una clara victoria: Campeón de España en Peso Pesado. En el siguiente campeonato (celebrado el 2 de mayo) lo presenté en la modalidad de Full-Contact (en el Campeonato Nacional de Promoción de Kick-Boxing, celebrado en Guadalajara), con otro claro resultado: Campeón de España. Y, finalmente (el día 15 de mayo), quedó Vencedor Absoluto en el Torneo San Isidro de Wu-Shu en su modalidad de combate[14]. Con ello, viendo que mis enseñanzas iban más allá de la competición, abandonó las Áreas de Competición y (aunque sus alumnos si hayan competido, teniendo varios campeones entre su alumnado) continuó aprendiendo conmigo. En la actualidad lo sigue haciendo, al tiempo que imparte clase.

Como verás, creo que mis conocimientos técnicos sobre Deportes de Combate y Marciales son válidos (si he asesorado a federaciones a nivel nacional e internacional, creo que algo podré enseñarte, amable lector), demostrando además que mis conocimientos sobre todas las interioridades organizativas de las competiciones y la técnica necesaria para formar campeones está demostrada en la práctica.

 

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Antes de indicar como se ha estructurado la presente obra, indicaré que a lo largo de ella he incluido una gran cantidad de notas a pie de página, en las que incluyo información adicional de gran interés que amplia y facilita la comprensión del texto principal, pero que no está incluida en éste pues interrumpiría su desarrollo fluido, por ello lo consigno en la parte inferior de la página. Creo, que también es el momento de disculparme ante el lector por los pobres dibujos que he empleado a lo largo de la obra, la verdad es que no soy ilustrador, pero al menos intento que mis dibujos reflejen, aunque sea parcamente, lo que quiero indicar. Gracias por tu indulgencia.

Por cierto, aprovecho para indicar algo que seguro que ya habrás notado, hay pocas fotos e ilustraciones técnicas en proporción al texto, y esto es lógico y está hecho a propósito, pues es una obra eminentemente teórica, en la que deportistas que ya conocen sus disciplinas necesitan conocer aún más detalles y matices que desconocen, reforzar el recuerdo de lo aprendido, o traer a la memoria aspectos técnicos teórico-prácticos que seguro habrán oído pero que no han sido retenidos debidamente por sus cerebros, algo lógico, pues es mucha la información que debe asimilar un entrenador de Deportes de Combate y Marciales. Aunque también es verdad que cualquier aficionado o debutante (y más si ya tiene experiencia) podrá aprender una gran cantidad de términos, teorías, conocimientos, experiencias…, que harán adelantar su entrenamiento y su comprensión sobre la disciplina deportiva que practica.

 

Por todo ello, la presente obra se estructurará lo más adecuadamente posible y de forma lógica, diferenciándose seis bloques principales:

  1. El primer bloque: “Las bases”, contendrá las bases, principios y fundamentos en los que se asentará todo lo demás, esto es, indicar de qué trata la obra y los conocimientos que debe tener el Coach, sea el tipo que sea: entrenador de Deportes de Combate Moderno en su más amplia acepción, entrenador de Deporte Marcial, que no tiene por qué ser profesor (o sí), Coach principal o coach ayudante. Para ello se tendrá en cuenta, junto a lo contenido en el presente prefacio, la historia del Coach, la base psicológica que deberá tener, etcétera.
  2. El segundo bloque: “Anatomía y adaptaciones del organismo al ejercicio”, es un capítulo que es lógico estudiar antes de abordar el bloque de Medicina Deportiva y de Preparación Física, pues si no se conociera con anterioridad su contenido no se podría averiguar, en primer lugar que estructuras anatómicas pudieran lesionarse y, en segundo, no se tendrían las bases para entender los ajustes orgánicos que tendrá el practicante de las distintas modalidades de Deportes de Combate y Marciales para lograr evolucionar adecuadamente en su entrenamiento.
  3. El tercer bloque: “Prevención de lesiones, Medicina Deportiva y Primeros Auxilios”, es muy explícito en su título, pues se estudiarán las diferentes estructuras anatómicas que pueden llegar a lesionarse, y además se indicará todo lo necesario para evitarlo preventivamente, y los conocimientos necesarios para prestar auxilio al deportista en el desgraciado caso de que la lesión surgiera. Dentro de la prevención de lesiones habrá un capítulo necesario enfocado a las distintas protecciones que debería portar el deportista y cómo hacerlo adecuadamente.
  4. El cuarto bloque: “Preparación física”, contendrá no sólo todo lo referente a potenciar las capacidades físicas del deportista, sino que se indicarán las bases anatómicas que se deben potenciar. Se estudiará, no solo la preparación física general que debe tener cualquier deportista, sino que también se estudiará la preparación física específica de los deportistas de Deportes de Combate y Marciales, con un lenguaje apropiado, para que los coaches puedan aprender a expresarse como profesionales. Además, tendrá un capítulo especial “Los elementos de apoyo”, esto es los aparatos que se usarán para potenciar algunas de esas capacidades, sobre todo la fuerza, la potencia y la resistencia.
  5. El quinto bloque: “Arsenal técnico y combate”, estará dedicado a las técnicas que debería usar el deportista durante el combate, indicando como realizar los diferentes movimientos técnicos, y alertando sobre los errores más frecuentes y como evitarlos y corregirlos, aportando, además, datos estratégicos y tácticos, indicando que es lo que debiera hacer en los distintos momentos del combate, analizando las técnicas que evitarán que la intención del adversario llegue a ser una realidad, y desarrollando con ello una serie de contraataques que frustren los ataques del contrario en el combate. Antes, lógicamente, deberé hacer una exposición de las técnicas que se podrán realizar dentro de las diferentes normativas, haciendo una especial consideración con los deportes de ring, esto es, los realizados dentro de los límites de un cuadrilátero, pues la delimitación de las cuerdas precisa de un desarrollo diferente a aquellos combates realizados sobre un simple tatami acotado.
  6. El sexto bloque: “La competición”, estará dedicado a todo lo referente a la competición, desde sus inicios hasta un prudente tiempo después de ella, esto es, desde semanas antes al día de la celebración del evento deportivo, en las que el deportista tendrá que tener un entrenamiento especial enfocado al combate, hasta días después del término de la competición, en los que el Coach deberá hacer un seguimiento del deportista, por si fuera el caso de que tuviera una lesión inadvertida que deba ser tratada adecuadamente; entre ambos momentos temporales estará el combate dentro de la competición, torneo o velada, en el cual los Segundos deberán estar perfectamente coordinados y ser conocedores de sus diferentes cometidos, entre ellos, su conducta y actos dentro y fuera del vestuario y su comportamiento y actuación en el momento del combate, contando con el tratamiento de las diferentes heridas y lesiones que pudieran surgir durante el combate.

 

Como puedes ver, la amplitud de datos que tiene esta obra es impresionante, aunque solo pongo lo indispensable, esto es, incluyo todo lo que debería saber un entrenador de Deportes de Combate y Marciales en sus distintas disciplinas para que pueda ejercer bien su actividad (después él mismo podrá perfeccionarse con la experiencia adquirida, pues hay conocimientos que es mejor adquirirlos con la práctica), pero “indispensable” no quiere decir “conciso” o breve, que es lo que suele pasar con los distintos manuales y cursos federativos para formar a sus monitores y entrenadores, que no suelen ser muy extensos para no cargar de datos a aquellos que se van a examinar para lograr la suficiente titulación para poder enseñar y, además, varios de ellos están escritos e impartidos por profesores de Educación Física, Médicos…, que no son practicantes de estas disciplinas, por lo que en sus textos suelen incluir muchos datos que no serán usados por los entrenadores marciales y deportivos de combate, y les falta alertarles sobre la práctica y la enseñanza real.

 

En el texto incluido en estos bloques de capítulos `podrás conocer profundamente las características de los golpes y sus efectos, pues de esta manera podrás enseñar mejor a tus pupilos sobre todo aquello que sea más efectivo en su desarrollo y, por tanto, tendrán muchas más probabilidades de conseguir la preciada victoria, pero no solo eso, pues el Coach también debe profundizar en el conocimiento de los movimientos de ataque y defensa, y saber aplicar los conocimientos estratégicos y tácticos en función de las características del rival. Además de esto, el Coach deberá saber racionalizar y combinar su enseñanza del arsenal técnico específico de la disciplina deportiva que enseña, con las sesiones de entrenamiento de acondicionamiento físico, siguiendo un método pedagógico y metodológico que incluya una perfecta planificación de la preparación física y técnica, además de la estratégica, la táctica y de todos aquellos elementos que se precisen, sabiendo detectar las variadas diferencias táctico-técnicas que se presenten, en función de los diferentes aspectos y dificultades que se encuentren durante la formación de sus pupilos. Por ello, el Coach deberá adquirir la capacidad de saber dirigir el entrenamiento técnico y los conocimientos teórico-prácticos que precisen sus pupilos, tanto durante el entrenamiento en las sesiones colectivas como durante los combates de competición. Esta obra ayudará a los coaches en estas misiones: la misión de formar deportistas y la misión de crear campeones.

 

Llegados a este punto he de aclarar algo: hay cosas que no se incluyen en los libros y los manuales existentes sobre el tema que trata esta obra porque los autores creen que es algo que ya se conoce o se debería conocer, y por ello no lo explican[15]; también hay profesores que tampoco enseñan cosas que se dan por sabidas por todos cuando en realidad eso no es cierto; el caso es que unos y otros adolecen de un mismo error: presuponer lo que el lector o el alumno conoce o desconoce y, por ello, tanto unos como otros no aprenden cosas que deberían conocer, aprender y asimilar, por lo que es preferible en estos casos dar más que menos, y así lo he hecho con esta obra (y con otras muchas), prefiero que el lector piense: “esto ya lo sé” a que si no lo hubiera puesto en las páginas impresas pensara: “me falta algo por saber o no he acabado por comprender esto y esto otro”, ten en cuenta que los lectores son todos diferentes, y lo que saben unos lo pueden desconocer otros; por todas estas razones esta obra es tan densa y amplia.

 

Para una mejor organización del extenso texto de esta obra (1.616 páginas repartidas en dos gruesos volúmenes), los capítulos de cada bloque estarán numerados como si cada uno de ellos fuera un volumen separado aunque no lo sea, cada uno con su capítulo de preámbulo, que introducirá al lector en el asunto que se trate en los diversos bloques, de esta forma el primer capítulo del primer bloque, dedicado a las “Bases”, titulado: “Introducción”, estará numerado como “1-1; mientras que el segundo capítulo del tercer bloque, dedicado a la “Preparación física”, llamado el “Aparato locomotor”, estará numerado como “3-2, siendo el primer número el indicativo del bloque en el que se haya el lector (o el bloque en el que se encuentra el capítulo en cuestión), y con el segundo se indica el capítulo de ese bloque en particular; creo que con estos dos ejemplos cualquiera podrá imaginarse la forma de distribución que sigue la obra, y podrá comprobarse en su momento en el índice, además, haciéndolo así no tendré que extenderme demasiado sobre como localizar un capítulo que deba ser consultado como referencia. Además de esto, queriendo facilitar la lectura y comprensión de la obra, los distintos capítulos estarán a su vez divididos en secciones y estas a su vez podrán tener apartados, fácilmente reconocibles por estar todos ellos escritos con letra marcada en negrita y, además, las secciones, con letra mayúscula.

 

Antes de terminar este “Prefacio general de la obra”, me gustaría advertirte, amable lector, que expondré en esta obra normas y actuaciones muy generales con el fin de que lo expuesto sirva para todas las disciplinas a las que está dirigida la obra[16], y lo haré de una forma amplia, esto es, es posible que tu practiques una disciplina con poco arsenal técnico y poco contacto, y verás que la obra incluye en algunos momentos mucho más de lo que crees que te hace falta pero, primero: no está mal que lo sepas, pues, como dice el dicho, “el saber no ocupa lugar”, y, segundo: es mejor prepararte lo mejor posible, ya que a lo mejor se te ocurre cambiar de modalidad deportiva, por lo que aquí encontrarás todo aquello que te hace falta saber.

Como comprobarás, amigo Coach, esta obra que tienes en tus manos te servirá, primero, como aprendizaje y, después, como referencia, para ser releída en el caso de duda durante los entrenamientos que dirijas. Si aún no eres Coach, y eres un simple deportista, verás que los conocimientos aquí encerrados te servirán para evolucionar más rápidamente en tu carrera deportiva, comprendiendo todo aquello que los entrenadores deben saber. Y si fueras ya un Coach experimentado, seguro que habrá conocimientos en esta obra que te faltaban y echabas en falta, incluso alguno que poseías lo comprenderás mejor y, es posible, que en alguna cosa no estés de acuerdo, pero, sea lo que sea, analízalo, valóralo y actúa en consecuencia, pues es posible que te lo hayan enseñado mal, lo hayas aprendido mal, o sea yo quien esté equivocado (nadie es infalible).

 

Finalmente, me gustaría agradecerte, amable lector, el gesto de haber comprado esta obra, espero que valores además el esfuerzo que he realizado, no solo en las más de dos mil horas invertidas en redactar y corregir esta obra, sino también en los cientos de miles de horas invertidas en la acumulación de conocimientos.

 

Y una vez presentada la obra (que comencé a escribir en el año 2019), comencemos con ella.

 

 

F. Javier Hernández.

(Madrid, 2022).

 

 

Y en el prefacio del primer volumen de dos, podemos leer como presentación a este volumen:

 

Una obra tan ambiciosa como esta precisa de dos volúmenes para poderla desarrollar de forma efectiva, y por ello así lo he hecho, y ya estás viendo el tamaño de cada uno de ellos.

Por la razón expuesta, en este primer volumen, expondré y analizaré todo lo referente a los conocimientos en los que se asienta la base que todo Coach debería conocer, me refiero, más concretamente, a los orígenes, evolución y datos históricos más relevantes de la historia del entrenamiento deportivo de combate al contacto, además de la teoría del coaching deportivo al contacto, con sus bases, principios y fundamentos sobre los cuales se asentará todo el desarrollo posterior de la obra.

Además de lo expuesto, también se recoge en este primer volumen todo aquello que debe conocer el Coach para poder preparar mejor a sus pupilos, tanto a nivel físico como mental, además de fundamentar la parte fisiológica de la técnica, por lo que comenzaré, precisamente, con la anatomía y las adaptaciones que manifiesta el cuerpo con la actividad física continuada, pero también es un punto importante el conocer que lesiones pudieran aparecer con la práctica deportiva y la competición, por un lado para poderlas prevenir y que se reduzca la posibilidad de aparición (hay que ser pragmáticos y reconocer que la imposibilidad no puede existir), y, por otro, como conseguir que se reduzca su agravamiento si alguna de ellas surgiera, además de enseñar a los entrenadores de los precisos conocimientos sobre primeros auxilios para poder socorrer a sus pupilos, todo ello asentado sobre las bases de la Medicina Deportiva, algo vital para ejercer la vocación del Coach.

Tras conocer todo esto, comprobarás que en este volumen se incluirá un bloque de capítulos sobre la preparación física concreta que precisan los deportistas practicantes de las diferentes disciplinas encuadradas dentro de los Deportes de Combate y Marciales, conteniendo, además del desarrollo y análisis de las diferentes cualidades físicas que todo deportista debiera incrementar y cómo hacerlo, una serie de capítulos sobre aquellos elementos de apoyo al deportista, específicos para entrenar perfectamente estas disciplinas deportivas.

Resumiendo, en este primer volumen se tratarán los primeros cuatro grandes bloques de capítulos comentados en el “Prefacio general de la obra”, mientras que en el segundo volumen se estudiarán los dos restantes.

Más concretamente, en el próximo volumen realizaré un estudio pormenorizado de cada una de las habilidades prácticas que compondrán el arsenal técnico del deportista, tanto en el aspecto ofensivo como en el defensivo y el complementario, además de advertir sobre aquello que pudiera hacerse mal y como corregirlo con eficacia, incluyendo la descripción de la adecuada Mecánica del Gesto de cada uno de los elementos del citado arsenal técnico de cada una de las modalidades deportivas estudiadas en esta obra. En ese mismo bloque de capítulos indicaré los elementos estratégicos y tácticos con los que un deportista bien aconsejado y guiado por sus coaches alcanzará la victoria, sin olvidar los aspectos psicológicos que se deberían cuidar constantemente.

Y, finalmente, se estudiarán todos los aspectos de la competición, esto es, qué hacer y evitar hacer, cómo llevar perfectamente preparado a tu representado hasta el Área de Competición, y que hacer allí durante el combate (incluyendo las ayudas de primeros auxilios que se deberán seguir en los límites del cuadrilátero para que el competidor continúe con su labor), incorporando además la información de qué hacer tras la competición, pues las obligaciones de un entrenador no acaban con esta.

Toda la obra, en todos sus bloques de capítulos, estará aderezada con múltiples ejemplos y casos extraídos de la experiencia de tantos años dedicado a estas disciplinas. Por ello esta obra necesitaba dos volúmenes, dos grandes volúmenes, y así lo he hecho; el primero ya lo tienes en tus manos, espero que también adquieras el segundo.

 

 

F. Javier Hernández.

(Madrid, 2022).

 



[1].-   “Pupilo” es el nombre que recibe aquel que aprende de otra persona, la cual se convierte en su profesor, entrenador o maestro.

[2].-   Para tener más clara la evolución de las distintas modalidades incluidas en los Deportes de Combate Moderno, te aconsejo leer el capítulo 2-1, de la presente obra, dedicado a ”Los Deportes de Combate Moderno”, pues si no se tiene clara esta evolución y las diferencias entre las distintas modalidades, los coaches no podrán informar claramente a sus pupilos con eficacia, ya que, como siempre digo, la transmisión de la información y el conocimiento, para ser perceptible y comprensible para los oyentes (o lectores), debe estar primero segura e inequívoca en la mente de aquel que lo trasmite.

[3].-   Curiosamente la Real Academia Española de la Lengua aconseja, que cada vez que se escriba el término “Coach” se haga en cursiva al ser una palabra de origen extranjero, mientras que “coaches”, al ser la adaptación españolizada de una palabra extranjera, podrá indicarse sin necesidad de cursiva, pues no se está expresando una palabra de otro idioma, aunque en su origen si fuera un barbarismo.

[4].-   Esto lo aclararé debidamente cuando aborde la figura de los “Segundos” dentro de este mismo “Prefacio”.

[5].-   El Conocimiento depende de la acumulación de datos y, por ello, depende en gran medida del tiempo dedicado a adquirirlos, pues para hacerlo con eficacia se debe dedicar mucho tiempo en esta actividad; mientras que la sabiduría proviene más de una excelente capacidad neuronal, que, sin apenas datos, intuitivamente, el sabio descubre la verdad, y cómo funcionan las cosas, fruto de una constante y perpetua conversación interior. Esta es, básicamente, la diferencia entre el erudito y el sabio. Aunque a lo largo de la historia se ha visto como analfabetos eran sabios con un gran sentido común, hay que reconocer que si hubieran estudiado habría sido impresionante lo que habrían conseguido, pues, el sabio, también debe estudiar para poder “conversar” mejor y sobre más temas. Por ello, para poder alcanzar la sabiduría (sin importar la parcela del saber que se tenga como referencia) se precisa tiempo, experiencia vital y mucha reflexión. Por eso el Coach de Deportes de Combate Moderno debe adquirir muchos conocimientos en amplias parcelas del saber, con la finalidad de poder alcanzar la sabiduría cuando adquiera la suficiente experiencia.

[6].-   Según las nuevas normativas, algunas federaciones identifican el título de Monitor de (por ejemplo) Karate con el título de Técnico Deportivo Elemental, el de Entrenador Regional con el título de Técnico Deportivo de Base y el de Entrenador Nacional con el de Técnico Deportivo Superior. En España, dichos títulos están certificados por la Escuela Nacional de Preparadores de las distintas Federaciones acogidas dentro del Consejo Superior de Deportes, y dan lugar a la obtención de los correspondientes títulos oficiales deportivos expedidos por el Ministerio de Educación y Ciencia, o la Comunidad Autónoma que se encuentre en pleno ejercicio de sus competencias educativas.

[7].-   Los niveles jerárquicos en la Federación Española de Boxeo son: Monitor, Preparador Autonómico y Preparador Nacional.

[8].-   INEF: Instituto Nacional de Educación Física.

[9].-   Para ello aconsejo, como ya he comentado, leer mi obra: “Pedagogía y Metodología en Artes Marciales, Deportes de Combate y Sistemas de Autodefensa”, que está distribuida por Amazon.

[10].-   Incluso ha habido personas que, en un principio, sin informarse antes, han opinado que no debería escribir sobre cosas que no conozco, desconociendo ellos mismos mi amplio curriculum, conocimientos y experiencias (medio siglo bien aprovechado dan para mucho, por lo que sé de lo que hablo y tengo amplios conocimientos sobre muchos temas y disciplinas de todo tipo –es una tontería la falsa modestia cuando se dice la verdad-). Jamás entenderé a aquellos que piden respeto para sus ideas, pero demonizan a aquellos que piensan de distinta forma (aunque tengan razón estos últimos y no ellos); a veces me ha pasado, cuando he intentado corregir en mis seminarios abiertos a cualquier practicante sin importar su disciplina, que alguno me ha dicho “esto lo hago así en la actividad que practico, debe hacerse así y no voy a cambiar porque me lo diga usted”, cuando les indico que biomecánicamente es mejor hacerlo como les aconsejo. Que pena de Humanidad, que no dialoga coherente y pacíficamente, y hace enemiga a una persona que puede darle un punto de vista alterno que le haga reflexionar y aprender de ello.

[11].-   Luis Folledo fue nueve veces Campeón de España en la categoría de Peso Welter y seis veces Campeón de España de Peso Medio. Mientras que José Durán fue Campeón de España, Campeón de Europa y Campeón del Mundo en Peso Superwelter. Y, además, unos excelentes entrenadores y buenas personas que no solo te enseñaban técnica sino que también eran enriquecedores en valores humanos.

[12].-   Gracias a mi amistad con Ángel (que Dios le tenga en su Gloria) a pesar de ser solo cinturón marrón de Taekwondo, pude entrenar con parte de la Selección Española de Taekwondo, con Campeones de España y alguno de Europa y del Mundo, como Javier Benito, Javier Parra, Paulino Guijarro, Jesús Tortosa (padre), José Sanabria, José Guerra, Carmelo Medina… (hace mucho que no nos vemos, amigos).

[13].-   Yo mismo competí durante un tiempo, sobre todo en campeonatos de la modalidad “al punto”, y vencí en la mayoría de mis combates.

[14].-   Competían los campeones de España del Departamento de Kung-Fu de la Federación Española de Karate, y Ángel los venció a todos.

[15].-   Lo que he visto en la mayoría de los libros publicados sobre Deportes de Combate es mucha foto pero poco texto, esto es, mucha imagen y poca explicación que le venga bien al practicante de estas disciplinas, y mucho menos a un entrenador que conoce el arsenal técnico de su disciplina pero no de la forma que se describe en esta obra, en la que se refleja lo que se debe hacer y lo que debe evitarse (por ello incluyo los errores que he podido detectar en los cientos de deportistas que he observado, y la forma de corregirlos). En las fotos de los libros mencionados pueden verse multitud de fotografías con sus autores demostrando una forma física excelente pero que, precisamente por querer mostrarla, a veces patean a niveles demasiado altos (elevando erróneamente el talón de la pierna de apoyo), tan altos que no es lógico imitarles, pues se van del objetivo al que deberían impactar, y algunos, además, descuidando la guardia que siempre debe permanecer armada, ya que se desconoce el posible contraataque del adversario (claro que estas fotos solo son demostraciones y la persona que tienen enfrente no va a responder al ataque, y por ello pueden permitirse el lujo de descuidarla, aunque en un libro que debería enseñar se tendrían que cuidar los detalles y hacer las técnicas perfectamente). Hay que reconocer que estos libros suelen mostrar muchas posibles combinaciones técnicas, pero, exceptuando algún autor que cuida los detalles, apenas enseñan la teoría en la que se asientan, algo que deberían hacer si quieren hacer un buen trabajo docente.

[16].-   Como la obra está dirigida a los coaches de cualquier disciplina deportiva de combate al contacto, notarás que los nombres de las técnicas descritas están expresadas en castellano, pues, aunque casi todo el mundo conoce la terminología usada en  Boxeo, prefiero hacerlo así para que los practicantes de Deportes de Combate Moderno que no usen esa terminología no se sientan minusvalorados, aunque hay que reconocer que, en algún momento puntual, sí indique el nombre por el que se conoce en Boxeo a ciertas acciones y movimientos técnicos, por estar normalizados en la teoría deportiva al contacto.

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EXTRACTOS DEL LIBRO: "El Coach en Deportes de Combate y Marciales, volumen 1: Conocimientos fundamentales".

En su prefacio general de la obra podemos leer, como presentación al libro:   En los últimos tiempos se ha venido utilizando la palabra ...

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