En su prefacio general de la obra podemos leer, como presentación al libro:
En los últimos tiempos se
ha venido utilizando la palabra “coach”
como sinónimo de “solucionador de problemas”, o de “formador”, en diversas
áreas, que van desde la mejora personal, tanto física como psíquica, hasta el
perfeccionamiento de comerciales de venta, marketing, etcétera, olvidando que
la palabra “coach” viene del Boxeo y
que significa algo así como “el
preparador del pupilo[1]”, ya que no solo es un
simple preparador físico (con todos mis respetos para ellos), pues no sólo
preparará a su representado tanto física como mentalmente, sino que le imbuirá
de la técnica, estrategia y táctica, necesarias la hora de enfrentarse en el
Área de Competición.
Existen numerosas obras
con respecto a la moderna acepción del término, incluso las hay que tienen como
protagonista a los preparadores de fútbol y otros deportes, pero, curiosa y extrañamente,
no existe una obra monográfica que trate en profundidad el comportamiento y
conocimientos que un perfecto Coach
de Deportes de Combate y Marciales debe tener, y esto es lo que pretende cubrir
esta obra, un gran hueco en tu estantería que seguro echabas a faltar.
Solo hubo con
anterioridad una pequeña obra que se acercara al tema, el “Manual de Formación del Coach de Full-Contact, Kick-Boxing y
Thai-Boxing”, publicada en el año 2001 por la Federación Española de
Kick-Boxing (FEKB), siendo sus autores Eugenio Fraile La Ossa (Director
Nacional de Arbitraje de la mencionada federación) y yo mismo, con prólogo y
aportaciones de Mariano Antón Hurtado (Presidente de la citada federación),
cuyo texto fue incorporado, como anexo, en la obra: “Manual de Consulta para cinturones negros, entrenadores, árbitros y
coachs de Full-Contact, Kick-Boxing y Thai-Boxing”, también publicado por
la mencionada federación ese mismo año. Con posterioridad, el texto original
fue reeditado, en el año 2014, por la European Association Contact Sports
(EACS), sin incorporar el citado prólogo, bajo el simple nombre de: ”Manual de Formación del Coach”. Este
manual estaba enfocado a la labor del Coach
durante la competición y consistía en una guía de actuación para todos los
coaches de las citadas organizaciones, con el fin de estar regulada su correcta
conducta y comportamiento. El texto que aporté en la citada obra constituye una
pequeña semilla de la presente obra, muchísimo más extensa y completa.
Antes de continuar
indicaré que, aunque “coach” es una
palabra inglesa, está aceptada por la Real Academia Española de la Lengua,
habiendo sido admitido el término en la 23º edición del Diccionario de la
Lengua Española, que se publicó el pasado día 16 de octubre de 2014, en la cual
se puede leer que el término “Coach”
tiene dos acepciones, indicando la primera que “puede ser la persona que asesora a otra para impulsar su desarrollo
profesional y personal”, mientras que la segunda acepción indica
simplemente: “entrenador”. Dicha
academia, la RAE, también indica que, al ser una voz extranjera, su uso debería
ser innecesario en español, por existir en nuestro idioma términos de sentido
equivalente, como pueden ser “entrenador” o ”preparador”, pero creo que en la
presente obra es el término correcto pues el cometido del Coach, como indicaré a lo largo de ella, excede lo que un
entrenador físico-deportivo pudiera hacer o conocer. Por cierto, el plural de Coach debe ser el término: “coaches”[3], pues así se ha
normalizado.
Por todo ello, haciendo
caso a la Real Academia Española de la Lengua, diré que la palabra “coach”, significa “entrenador” y, desde
siempre, desde sus inicios deportivos, ha sido una persona que más que
adiestrar a sus pupilos lo que siempre ha hecho y hace es motivarles a superar
sus limitaciones, enseñándoles técnicas, tanto físicas como psicológicas, que
les ayuden a alcanzar las metas que se propongan conseguir, usando de manera
efectiva el potencial que ya poseen, esto es, es la persona que asesora al
deportista para impulsar su carrera deportiva. Este mensaje ya aparece en los
comienzos del concepto “coach”, como
indicaré en el capítulo 1-3 de esta obra, dedicado al “Acercamiento histórico a la figura del Coach”.
Ante todo, debería
clarificar dos términos que parecen muy claros, pero que en ocasiones se suelen
confundir, incluso por organismos asociativos y federativos, me refiero a: “el
profesor” y “el entrenador”.
- El profesor,
o docente, es aquella persona cuyo cometido es dedicarse a la enseñanza,
ya sea esta de carácter general o especializada en una determinada área
del conocimiento, asignatura, disciplina académica, ciencia o arte
(incluyendo las artes marciales). El docente, además de trasmitir las
técnicas y conocimientos generales o específicos de la materia que enseña,
también trasmitirá una serie de valores morales que complementan su
enseñanza, facilitando todo lo posible el aprendizaje del alumnado a su
cargo, y dando a sus integrantes provechosos consejos que les ayuden en la
vida particular fuera del ámbito docente.
- Además de lo dicho,
debemos tener claro otro término usado en aquellas actividades que
requieran para su desarrollo una cierta formación física: el entrenador. Según la teoría
deportiva vigente, el entrenador es la persona encargada de la dirección,
instrucción y entrenamiento de un deportista a nivel individual o
colectivo. El término “entrenador” es clara referencia al motivo de su
labor: el entrenamiento de los deportistas a su cargo, esto es, lo que
hace es preparar a sus pupilos adecuadamente tanto a nivel físico como
psicológico, con el fin de que puedan disputar una prueba deportiva,
además de prepararle adecuadamente para que afronte toda una temporada
deportiva. El entrenador, además, tendrá como labor el preparar la
estrategia y las tácticas apropiadas, aprovechando y desarrollando
(incrementándolas a un tiempo) las características físicas y las virtudes
psicológicas del deportista al tiempo que minimiza (hasta su extinción)
los defectos que pudiera tener, y, tras estudiar a su rival, facilitar a
su pupilo las técnicas que contrarresten aquellas que pudiera usar su
adversario durante su enfrentamiento.
En los Deportes de
Combate (Full-Contact, Kick-Boxing, Savate, Muay-Thai, etcétera) se aplicará el
término de “entrenador” a aquel que enseña y entrena a los deportistas de estas
disciplinas competitivas, por lo que el término “Coach” se podrá aplicar sin ningún problema. Mientras que en las
Artes Marciales se denominará con el término de “profesor” a aquel que enseña y
guía a sus alumnos, a los cuales les enseñará todo lo relacionado con la
práctica del Arte Marcial que desarrolla, que es mucha más materia que la
simple competición de la parte deportiva del arte marcial, por ello, me
gustaría aclarar lo siguiente…
El Coach de un Deporte Marcial no tiene porque ser un profesor o un
maestro de Artes Marciales, sino simplemente un practicante de Artes Marciales,
avezado en las distintas modalidades competitivas que se practican en las
diferentes Artes Marciales, que acompaña a un competidor y le ayuda en todos
los aspectos de la competición[4]. El profesor o maestro
de Artes Marciales debe tener unos amplios conocimientos metodológicos,
psicológicos y pedagógicos, además de sobre educación física, Medicina
Deportiva y primeros auxilios, etcétera, pero el Coach, aunque en principio pareciera que no lo necesitara, también
debería tener unos conocimientos básicos de todo ello, pues sino no podría
ejercer su función adecuadamente, ayudando al competidor al que acompaña al
lugar de la competición.
Además, existe otro tipo
de “Coach marcial”, que es aquel que
no solo acompaña al competidor el día de la competición para ayudarle en lo que
pueda, sino que en realidad acompaña a su pupilo, a su alumno deportista, en el
largo camino de la competición, esto es, que le prepara (y entrena), desde al
menos semanas antes, para que el deportista saqué lo mejor de sí mismo durante
el desarrollo de la competición, por ello, también debería tener los citados
conocimientos[5], que debe tener un
profesor o maestro de Artes Marciales, si quiere ser un Coach competente.
Aclararé un poco más todo
esto. En el caso de las Artes Marciales todo aquel que desee impartir clase y
trasmitir sus conocimientos debe estudiar todas las asignaturas reseñadas para
poder llegar a ser profesor y, con el tiempo, maestro, por ello, las distintas
federaciones y asociaciones marciales preparan textos formativos para
adecuarlos y equipararlos a los estudios de Educación Física Deportiva,
haciendo que aquellos que enseñan, comenzando por el título de Monitor, lleguen
a ser Entrenadores deportivos (ya sean a nivel regional como nacional),
equiparándolos a los títulos deportivos de Técnico Deportivo Elemental, de Base
o Superior dependiendo del nivel, aunque las Artes Marciales no sean deportes
tal y como se conceptúan por los organismos gubernamentales[6]. Los profesores así
formados podrían decir que esta obra no les hace falta pues ya tienen los
conocimientos suficientes como para impartir clase, puede ser, pero estoy
completamente seguro que en esta obra se tratan conocimientos de los que
adolecen, sobre todo en el aspecto puramente competitivo, algo que no suele ser
estudiado inicialmente por los profesores de Artes Marciales, pues en un
principio queda fuera de su competencia, ya que este aspecto deportivo tiene
una naturaleza secundaria, y hasta, para muchos maestros, superflua, del Arte
Marcial puro; no hablo de las técnicas que deben usarse en cada una de las
modalidades deportivas, cosa de lo que no trata la presente obra, sino del
aspecto psicológico y en los puramente competitivos, sobre todo en todos los
protocolos de comportamiento de un Coach
antes, durante y después de la competición, pues hay muchos instructores,
incluso de Deportes de Combate Moderno, que aun siendo perfectamente válidos
para enseñar la técnica, desconocen las bases y pautas en las cuales se
sustenta todo el apartado competitivo de su disciplina.
Los entrenadores y
preparadores técnicos de Deportes de Combate Moderno también agradecerán esta
obra que tienes en tus manos, pues, salvo honrosas excepciones, no han sido
debidamente formados. Hay varias federaciones y asociaciones de Deportes de
Combate (como puede ser la Federación Española de Boxeo) que también tienen
manuales de formación de los diferentes estratos de jerarquía de profesorado[7]; e incluso estos también
adolecen de un conocimiento psicológico-pedagógico y protocolario; además,
estos manuales, en sus apartados de preparación física y medicina deportiva
suelen estar escritos por licenciados de INEF[8] que no practican
Deportes de Combate o Marciales y, salvo honrosas excepciones, por médicos que
no han estado a pie de ring, ni
conocen en profundidad las disciplinas deportivas que se estudian en esta obra,
y los otros expertos en la técnica física de estas disciplinas que escriben
manuales no suelen ser expertos en Medicina Deportiva ni en preparación física,
por lo que adolecen de lo que se verá en esta obra, no porque su autor sea más
inteligente sino porque tiene más experiencia, gracias a sus años de
observación y comprobación dentro de distintas asociaciones y federaciones
deportivas desde su puesto privilegiado de directivo y árbitro mundial, como se
verá en el capítulo unitario “Sobre el
autor”, y por ello incluye en esta obra cosas en las que otros no piensan.
Es por ello que en ella estudiarás importantes aspectos no abordados por
algunos manuales federativos. Lo que sí echarás a faltar es un bloque
metodológico que muestre a los coaches como enseñar, pero esto lo podrás
estudiar en mi obra: “Pedagogía y
Metodología en Artes Marciales, Deportes de Combate y Sistemas de Autodefensa”,
en la que hago un exhaustivo análisis de estos temas y que si no las he
incluido en la presente obra es porque supondría otro volumen que ya está
redactado y comercializado, por lo que sería absurdo que solo cambiara la
portada y algo de su contenido, dejando el noventa por ciento del texto
exactamente igual, por ello, sería un acto repetitivo que no hace falta hacer.
Además, aquellos que
deseen asistir a un competidor durante alguno de sus combates como “Segundo
principal” y no tenga formación como entrenador de Deportes de Combate ni de
profesor de Artes Marciales, sin los conocimientos encerrados en esta obra no
podrán realizar su labor adecuadamente. Hay que tener en cuenta que un Coach no tiene porque continuar con una
carrera docente, por lo que si no desea hacerla jamás podrá tener ni siquiera
los conocimientos más básicos de preparación física, Medicina Deportiva,
protocolos de actuación, etcétera, que necesite para realizar perfectamente su
labor, por ello esta obra será su libro de cabecera, pues en él encontrará los
conocimientos de los que adolece, los cuales le servirán de guía y consulta en
cualquier momento.
Y no digamos de aquellos
que deseen asistir a un competidor durante alguno de sus combates como “Segundo
ayudante” y no tenga, ni desee en un principio, formación como entrenador de
Deportes de Combate ni de profesor de Artes Marciales, los conocimientos aquí
encerrados le nutrirán y enriquecerán de tal manera que su actuación sea
impecable, a pesar que esta obra se oriente más a educar al Coach profesor y al “Segundo principal”,
sea éste quien sea, y su pupilo compita en la disciplina que compita, pues
cuanto mayor sea su conocimiento mayor será la eficacia de su labor y, además,
es posible que esto influya en su decisión de convertirse en “Segundo
principal” e, incluso, llegue más allá, formándose como Coach, esto es en entrenador de Deporte de Combate, o del aspecto
deportivo de las Artes Marciales.
Haré un inciso
aclaratorio sobre ciertos términos que he empleados en los anteriores párrafos.
La figura del “Segundo”
aparece ya en las primeras reglamentaciones de Boxeo Inglés, que nos aclaran
que sobre el escenario competitivo existen dos figuras: los “Principales” y los
“Segundos”, siendo los “Principales” los competidores, pues ellos son la figura
“principal” de una contienda, ya que sin ellos no existiría la competición;
mientras que los “Segundos” son las personas acompañantes que están en segundo
plano aunque su función sea también importante, ya que aconsejan y cuidan entre
asaltos al competidor, curándole de las pequeñas lesiones y heridas que puedan
ser tratadas durante el transcurso del período temporal que hay entre asalto y
asalto, y permiten seguir compitiendo al deportista con eficacia.
Los “Segundos” pueden ser
dos personas: el entrenador o preparador del competidor, esto es, la persona
que le ha educado al menos durante la etapa de preparación de la competición
aunque no sea su entrenador directo (sin embargo también puede serlo, sobre
todo en los casos de los Deportes de Combate, y no tanto en los Deportes
Marciales), al cual se le denominará como “Coach
principal”; y una persona diferente de éste que le ayuda a asistir al
competidor durante el periodo de descanso entre los asaltos, al cual se le
denominará como “coach ayudante”.
La voz de “Segundos, fuera”, que puede oírse al
término del período de descanso entre asaltos, alude precisamente a que los
“Segundos”, tanto el Coach como su
ayudante, deben abandonar el Área de Competición, recogiendo todo aquello que
hayan usado en su ayuda al competidor y sequen perfectamente el lugar de las
posibles humedades que hayan podido causarse. Aunque mucha gente crea que la
expresión “Segundos, fuera”, quiera
decir que ya han pasado los segundos que se dieron a los competidores para
descansar y tratar sus lesiones, la realidad debe imperar, pues están muy
equivocados.
Por todo ello, esta obra
nace con la loable intención de facilitar la entrada en la competición de alto
nivel a los futuros competidores, a los competidores, incluso a los de alto
nivel y profesionales, y sus preparadores, sin importar que estos practiquen y
enseñen Deportes de Combate o Deportes Marciales, solucionando de esta forma
las dudas y situaciones que puedan surgir en torno a un combate, tanto en sus
inicios, cuando el competidor aún está preparándose técnicamente y se están
enfocando sus esfuerzos hacia la competición, como cuando ya esté inmerso en el
combate de competición. En todo momento el Coach
deberá tener conocimientos de preparación física que potencien las cualidades
físicas de su pupilo, de primeros auxilios por si hubiera algún accidente
durante el entrenamiento, y de actuación en todo el proceso competitivo, desde
que piensa presentar a competición a su pupilo hasta que el combate termina,
con los procesos anímicos que ello conlleva y otras series de cosas que se
verán en su momento.
En principio, un
entrenador, o Coach, debería tener
una amplia experiencia dentro de la disciplina que decide enseñar, no hace
falta que haya competido pero puede ayudar, pues de esta forma conocerá de
primera mano lo que pasa en esas circunstancias, y las alegrías y los
sinsabores que puede acarrear la competición, pero lo que no puede permitirse
el lujo es que no tenga una amplia experiencia estudiando los aspectos teóricos
y prácticos de la disciplina que quiera enseñar, algo que precisa de años y
años de práctica, pues la experiencia no se adquiere en pocos meses (ni
siquiera en unos pocos años). Y no solo debe tener experiencia, también precisa
el poseer los máximos conocimientos sobre los aspectos reseñados, ya que
debería poder contestar acertadamente a las preguntas que reciba por parte de
su alumnado (no hay mayor vergüenza que ver a un “entrenador” que no sabe como
responder o hacerlo de forma totalmente improvisada y desacertada, es
preferible decir; “no siento, lo ignoro,
me enteraré y ya te diré algo”, que intentar salir del paso dando una
información falsa, pues esta es la razón por la que hay tanto desconocimiento,
y conocimientos falsos que se van ampliado como las ondas de agua en un
estaque, difundiéndose datos falsos o exagerados que tanto mal han hecho a
todos los deportes (e, incluso, a las artes marciales), y, además, cuanto daño
han hecho las películas, dando una falsa imagen del verdadero deporte (aunque
gracias a esas películas muchos deportistas acudan a entrenar a los clubes
deportivos). Además, el Coach debe
conocer perfectamente a cada uno de sus pupilos, tanto física como mentalmente,
y les deberá ayudar a desarrollar su máximo potencial, por lo que el entrenador
deberá conocer todo lo posible sobre preparación física, dietética, psicología,
prevención de lesiones y sus primeras curas, etcétera. Y también deberá conocer
perfectamente la reglamentación por la que se regirán los distintos combates
competitivos en los que inscriba a sus deportistas, y que obligaciones tiene
con respecto a la Organización y a sus competidores. Son tantas las materias
que debería conocer un Coach para
comenzar a impartir clase o dirigir entrenamientos (como prefieras decirlo) que
es muy difícil aunar en una sola obra todos estos conocimientos, aunque yo, al
menos, lo he intentado, siendo tan amplia la materia que ya ves lo que pesa
esta obra, más de dos kilos y medio, sumando los dos volúmenes.
Por todo ello, esta obra
la dividiré estructuralmente en bloques perfectamente definidos que deberán ser
perfectamente estudiados y asimilados por todo aquel que desee ser Coach, puesto que, como ya he indicado,
el adecuado entrenamiento competitivo exige numerosos conocimientos que van más
allá de la simple adecuación física a las exigencias técnicas que requiere la
modalidad deportiva en la que quiere competir el pupilo; entre ellas, el Coach debe constituir un importante
apoyo del competidor a nivel psicológico, ya que este tendrá un gran desgaste
anímico y emocional, por ello debe averiguar las mejores virtudes de su pupilo
y paliar sus defectos hasta su desaparición, además debe estudiar a los
oponentes de su pupilo con el fin de elaborar la correcta estrategia que
contrarreste la posible estrategia preparada por el Coach de la competencia, etcétera.
Como debe mejorar la
forma física y técnica de su pupilo (o pupilos), deberá conocer en profundidad
la Teoría de la Preparación Física y la técnica específica de la modalidad en
la que desea competir, diseñando los distintos ejercicios que desarrollen las
distintas características físicas, cuidando además de la correcta alimentación
y nutrición de su pupilo, así como aconsejarle en su vida fuera del
entrenamiento, encauzando sus actividades de ocio para que no den al traste con
todo el trabajo realizado durante el entrenamiento, y cuidando, incluso, de su
higiene personal.
Cuando se trate de
deportistas jóvenes, esto es, niños y adolescentes en fase temprana (hasta los
16 años), el Coach no deberá
centrarse únicamente en el rendimiento deportivo, sino que deberá encauzar el
desarrollo del joven como persona, educándole en valores, y exigiéndole que no
contravenga las normas deportivas.[9]. Por un lado el Coach deberá ser paciente y tolerante,
pero por otro deberá ser exigente y todo un referente a estas personas que aún
están formándose y necesitan a alguien a quien respetar y seguir, pero no por
ello el entrenador deberá aprovecharse de ello, sino que deberá ser un firme
pilar que sustente valores éticos y morales, para que aquellos que se fijen en
él puedan aprenderlos, más como imitación que como sometimiento a las reglas
que quiera imponer un Coach menos
preparado psicológicamente. Por ello no solo debe dar confianza, sino también
debe ser digno de esa confianza que se pone en él.
La preparación
psicológica es muy importante, por ello el Coach
deberá instruir a sus pupilos en el control de pensamientos, emociones y
conductas, además, deberá entrenarle en motivación y confianza, así como en la
concentración.
Aquellos coaches que
tengan un nivel técnico limitado o con precarios conocimientos de dirección
competitiva deberían abstenerse de presentar a ningún competidor a competición.
Por ello el Coach deberá tener una
formación física, técnica, táctica, psicológica y anímica…, con el fin de
preparar adecuadamente a su pupilo competidor a las exigencias de lo que se
espera de él, pues el objetivo de todo Coach
es conseguir que su pupilo desarrolle todo el potencial que encierra en su
interior, tanto durante el entrenamiento cotidiano como en el duro y exigente
momento en el que tendrá que competir por llegar a la excelencia, logrando con
ello superar a su contrincante en el Área de Competición.
Pero el Coach no solo deberá tener dicha
formación, sino que, además, deberá ser, ante todo, una persona responsable que
cuide de su pupilo en todo momento, y no sólo en el momento de prevenir o
tratar las lesiones que puedan ocasionarse durante el entrenamiento o el
combate, sino que deberá ser consecuente y no dudar en “tirar la toalla”, esto es, en retirar a su competidor del combate,
cuando vea que su pupilo está recibiendo un castigo innecesario, al comprender
que el combate no podrá vencerlo de ninguna forma, aún a costa de que el
competidor no lo entienda de esta manera y se enfade con él (ya habrá tiempo de
que lo entienda tras la subsiguiente explicación). En ninguna circunstancia el Coach creará los mártires deportivos que
suelen aparecer de vez en cuando, debido a una mala dirección técnica por parte
de su Coach. Recuerda que ha habido
varios fallecimientos durante las competiciones o tras ellas, debido a las
graves lesiones acaecidas y que pudieron ser evitadas por un Coach responsable.
Llevar a competir a un
pupilo sin experiencia ni formación, por mucho que éste lo desee, es nefasto,
el Coach debe ser responsable e
impedirlo siempre, solo deberá permitir acceder a la competición a aquellos lo
suficientemente preparados en todos los niveles de su exigencia (física,
técnica, táctica, psicológica, etcétera), pues llevar a competir a alguien es algo
muy serio, algo que a veces no es valorado con el suficiente respeto.
* * * * *
Ahora estarás
preguntándote como una persona que ha dedicado toda su vida (cincuenta años de
práctica y más de cuarenta de enseñanza) a las artes marciales chinas puede
enseñar algo con respecto a los Deportes de Combate y Marciales[10]. Bueno, es una pregunta
muy lógica, pero de fácil respuesta: no solo he practicado artes marciales
chinas, como verás en el ínfimo curriculum
situado al final de la obra (“Sobre el
autor”). Entre otras titulaciones técnicas soy Cinturón Negro Tercer Grado
(o Dan) de Kick-Boxing, por la Federación Española de Kick-Boxing (FEKB) y la European Association Contact Sports
(EACS), además de Cinturón Negro Cuarto Grado Honorífico, por la citada
Federación Española de Kick-Boxing, asimismo tengo titulación de Monitor de
Boxeo Inglés (por la Real Federación Española de Boxeo), tras haber entrenado
con Luis Folledo y José Durán[11]. También he entrenado
Taekwondo de Competición con mi amigo el maestro (ya fallecido) Ángel Guerra, cuando
era Cinturón
Negro 6º Dan, además de Seleccionador Nacional de Taekwondo[12]; y Thai-Boxing desde sus
inicios en España, primero con mi amigo Eugenio Fraile (en aquel momento
Cinturón Negro 5º Grado), y después con Narong
Woonsthon ("Naronglek"), Campeón de Tailandia durante varios
años consecutivos, con Surachai
Sirisute (“Chai Sirisute”), Campeón de Tailandia durante varios años
consecutivos, y Presidente de la Thai
Boxing Association of the USA, y con mi amigo Pedro Solana Villalobos,
Campeón en numerosos campeonatos de
España, Estados Unidos y Tailandia durante varios años consecutivos que,
además de impartir clases en Tailandia de Muay-Thai,
es el representante para Occidente del Muay-Thai
Chaiya.
Como puedes ver, mi
conocimiento técnico sobre Deportes de Combate y Marciales es extenso, pero no
solo eso, durante años he sido Director de Organización y
Miembro del Tribunal de Grados de WAKO-España (de
- Colaboré en la redacción del “Manual de consulta para deportistas,
técnicos y árbitros de Full-Contact, Kick-Boxing y Thai-Boxing”,
editado en el año 1995 por la Federación Española de Kick-Boxing, el cual
corregí y amplié para sus posteriores reediciones de los años 1997, 1999 y
2001.
- Redacté y coordiné la redacción del “Manual de Deportes de Combate Moderno”,
editado en el año 1998 por la Federación Española de Kick-Boxing.
- Redacté parte del “Manual de formación de la Escuela Nacional de Entrenadores”,
editado en el año 2014 por la EACS.
·
Realicé la separata: ”Normativa de Actuación y Comportamiento para
Árbitros, Directores/Profesores de club, Competidores y Coach, antes y durante
la celebración de Campeonatos y Veladas”, publicada por la
Federación Española de Kick Boxing en el año 1996.
·
Realicé la separata: ”Reglamento de Arbitraje para la Modalidad de
Combate Open”, publicada por la Federación Española de Kick Boxing
en el año 1996.
·
Realicé la separata: ”Normativa de examen para Cinturón Negro de:
Light-Contact, Full-Contact. Kick-Boxing y Thai-Boxing, y Juez de Tribunal”,
publicada por la Federación Española de Kick Boxing en el año 2001.
·
Realicé la separata: ”Reglamento de Arbitraje de la Federación
Española de Kick-Boxing”, publicada por la Federación Española de
Kick Boxing en el año 2001.
A nivel
de competición[13], he sido durante muchos
años Árbitro Nacional en la FEKB, Juez Principal en la promotora HMF y Árbitro
Mundial en la EACS, además de colaborar en los últimos tiempos con la European Professional Karate Association
(EPKA), en calidad de Juez en sus competiciones; y aunque siempre he dicho a
mis discípulos que lo importante es competir contra uno mismo y no contra
otros, los pocos que han querido competir los he preparado y presentado a
numerosos torneos, veladas y campeonatos, casi todos compitiendo en modalidades
tipo Semi-Contact, combate al punto, o similar (de
Como verás, creo que mis
conocimientos técnicos sobre Deportes de Combate y Marciales son válidos (si he
asesorado a federaciones a nivel nacional e internacional, creo que algo podré
enseñarte, amable lector), demostrando además que mis conocimientos sobre todas
las interioridades organizativas de las competiciones y la técnica necesaria
para formar campeones está demostrada en la práctica.
* * * *
*
Antes de indicar como se
ha estructurado la presente obra, indicaré que a lo largo de ella he incluido
una gran cantidad de notas a pie de página, en las que incluyo información
adicional de gran interés que amplia y facilita la comprensión del texto
principal, pero que no está incluida en éste pues interrumpiría su desarrollo
fluido, por ello lo consigno en la parte inferior de la página. Creo, que también es el momento de disculparme ante
el lector por los pobres dibujos que he empleado a lo largo de la obra, la
verdad es que no soy ilustrador, pero al menos intento que mis dibujos
reflejen, aunque sea parcamente, lo que quiero indicar. Gracias por tu
indulgencia.
Por cierto, aprovecho para indicar algo que seguro que
ya habrás notado, hay pocas fotos e ilustraciones técnicas en proporción al
texto, y esto es lógico y está hecho a propósito, pues es una obra
eminentemente teórica, en la que deportistas que ya conocen sus disciplinas
necesitan conocer aún más detalles y matices que desconocen, reforzar el
recuerdo de lo aprendido, o traer a la memoria aspectos técnicos
teórico-prácticos que seguro habrán oído pero que no han sido retenidos
debidamente por sus cerebros, algo lógico, pues es mucha la información que
debe asimilar un entrenador de Deportes de Combate y Marciales. Aunque también
es verdad que cualquier aficionado o debutante (y más si ya tiene experiencia)
podrá aprender una gran cantidad de términos, teorías, conocimientos,
experiencias…, que harán adelantar su entrenamiento y su comprensión sobre la
disciplina deportiva que practica.
Por todo ello, la
presente obra se estructurará lo más adecuadamente posible y de forma lógica,
diferenciándose seis bloques principales:
- El primer bloque: “Las bases”, contendrá las bases,
principios y fundamentos en los que se asentará todo lo demás, esto es,
indicar de qué trata la obra y los conocimientos que debe tener el Coach, sea el tipo que sea:
entrenador de Deportes de Combate Moderno en su más amplia acepción,
entrenador de Deporte Marcial, que no tiene por qué ser profesor (o sí), Coach principal o coach ayudante. Para ello se tendrá
en cuenta, junto a lo contenido en el presente prefacio, la historia del Coach, la base psicológica que
deberá tener, etcétera.
- El segundo bloque: “Anatomía y adaptaciones del organismo
al ejercicio”, es un capítulo que es lógico estudiar antes de abordar
el bloque de Medicina Deportiva y de Preparación Física, pues si no se
conociera con anterioridad su contenido no se podría averiguar, en primer
lugar que estructuras anatómicas pudieran lesionarse y, en segundo, no se
tendrían las bases para entender los ajustes orgánicos que tendrá el
practicante de las distintas modalidades de Deportes de Combate y
Marciales para lograr evolucionar adecuadamente en su entrenamiento.
- El tercer bloque: “Prevención de lesiones, Medicina
Deportiva y Primeros Auxilios”, es muy explícito en su título, pues se
estudiarán las diferentes estructuras anatómicas que pueden llegar a
lesionarse, y además se indicará todo lo necesario para evitarlo
preventivamente, y los conocimientos necesarios para prestar auxilio al
deportista en el desgraciado caso de que la lesión surgiera. Dentro de la
prevención de lesiones habrá un capítulo necesario enfocado a las
distintas protecciones que debería portar el deportista y cómo hacerlo
adecuadamente.
- El cuarto bloque: “Preparación física”, contendrá no
sólo todo lo referente a potenciar las capacidades físicas del deportista,
sino que se indicarán las bases anatómicas que se deben potenciar. Se
estudiará, no solo la preparación física general que debe tener cualquier
deportista, sino que también se estudiará la preparación física específica
de los deportistas de Deportes de Combate y Marciales, con un lenguaje
apropiado, para que los coaches puedan aprender a expresarse como
profesionales. Además, tendrá un capítulo especial “Los elementos de apoyo”, esto es los aparatos que se usarán
para potenciar algunas de esas capacidades, sobre todo la fuerza, la
potencia y la resistencia.
- El quinto bloque: “Arsenal técnico y combate”, estará
dedicado a las técnicas que debería usar el deportista durante el combate,
indicando como realizar los diferentes movimientos técnicos, y alertando
sobre los errores más frecuentes y como evitarlos y corregirlos,
aportando, además, datos estratégicos y tácticos, indicando que es lo que
debiera hacer en los distintos momentos del combate, analizando las
técnicas que evitarán que la intención del adversario llegue a ser una
realidad, y desarrollando con ello una serie de contraataques que frustren
los ataques del contrario en el combate. Antes, lógicamente, deberé hacer
una exposición de las técnicas que se podrán realizar dentro de las
diferentes normativas, haciendo una especial consideración con los
deportes de ring, esto es, los
realizados dentro de los límites de un cuadrilátero, pues la delimitación
de las cuerdas precisa de un desarrollo diferente a aquellos combates
realizados sobre un simple tatami acotado.
- El sexto bloque: “La competición”, estará dedicado a
todo lo referente a la competición, desde sus inicios hasta un prudente
tiempo después de ella, esto es, desde semanas antes al día de la
celebración del evento deportivo, en las que el deportista tendrá que
tener un entrenamiento especial enfocado al combate, hasta días después
del término de la competición, en los que el Coach deberá hacer un seguimiento del deportista, por si fuera
el caso de que tuviera una lesión inadvertida que deba ser tratada
adecuadamente; entre ambos momentos temporales estará el combate dentro de
la competición, torneo o velada, en el cual los Segundos deberán estar
perfectamente coordinados y ser conocedores de sus diferentes cometidos,
entre ellos, su conducta y actos dentro y fuera del vestuario y su
comportamiento y actuación en el momento del combate, contando con el
tratamiento de las diferentes heridas y lesiones que pudieran surgir
durante el combate.
Como puedes ver, la
amplitud de datos que tiene esta obra es impresionante, aunque solo pongo lo
indispensable, esto es, incluyo todo lo que debería saber un entrenador de
Deportes de Combate y Marciales en sus distintas disciplinas para que pueda
ejercer bien su actividad (después él mismo podrá perfeccionarse con la
experiencia adquirida, pues hay conocimientos que es mejor adquirirlos con la
práctica), pero “indispensable” no quiere decir “conciso” o breve, que es lo
que suele pasar con los distintos manuales y cursos federativos para formar a
sus monitores y entrenadores, que no suelen ser muy extensos para no cargar de
datos a aquellos que se van a examinar para lograr la suficiente titulación
para poder enseñar y, además, varios de ellos están escritos e impartidos por
profesores de Educación Física, Médicos…, que no son practicantes de estas
disciplinas, por lo que en sus textos suelen incluir muchos datos que no serán
usados por los entrenadores marciales y deportivos de combate, y les falta
alertarles sobre la práctica y la enseñanza real.
En el texto incluido en
estos bloques de capítulos `podrás conocer
profundamente las características de los golpes y sus efectos, pues de esta
manera podrás enseñar mejor a tus pupilos sobre todo aquello que sea más
efectivo en su desarrollo y, por tanto, tendrán muchas más probabilidades de
conseguir la preciada victoria, pero no solo eso, pues el Coach también debe profundizar en el conocimiento de los
movimientos de ataque y defensa, y saber aplicar los conocimientos estratégicos
y tácticos en función de las características del rival. Además de esto, el Coach deberá saber racionalizar y
combinar su enseñanza del arsenal técnico específico de la disciplina deportiva
que enseña, con las sesiones de entrenamiento de acondicionamiento físico,
siguiendo un método pedagógico y metodológico que incluya una perfecta
planificación de la preparación física y técnica, además de la estratégica, la
táctica y de todos aquellos elementos que se precisen, sabiendo detectar las
variadas diferencias táctico-técnicas que se presenten, en función de los
diferentes aspectos y dificultades que se encuentren durante la formación de
sus pupilos. Por ello, el Coach
deberá adquirir la capacidad de saber dirigir el entrenamiento técnico y los
conocimientos teórico-prácticos que precisen sus pupilos, tanto durante el
entrenamiento en las sesiones colectivas como durante los combates de
competición. Esta obra ayudará a los coaches en estas misiones: la misión de
formar deportistas y la misión de crear campeones.
Llegados a este punto he
de aclarar algo: hay cosas que no se incluyen en los libros y los manuales
existentes sobre el tema que trata esta obra porque los autores creen que es
algo que ya se conoce o se debería conocer, y por ello no lo explican[15]; también hay profesores
que tampoco enseñan cosas que se dan por sabidas por todos cuando en realidad
eso no es cierto; el caso es que unos y otros adolecen de un mismo error:
presuponer lo que el lector o el alumno conoce o desconoce y, por ello, tanto
unos como otros no aprenden cosas que deberían conocer, aprender y asimilar,
por lo que es preferible en estos casos dar más que menos, y así lo he hecho
con esta obra (y con otras muchas), prefiero que el lector piense: “esto ya lo sé” a que si no lo hubiera
puesto en las páginas impresas pensara: “me
falta algo por saber o no he acabado por comprender esto y esto otro”, ten
en cuenta que los lectores son todos diferentes, y lo que saben unos lo pueden
desconocer otros; por todas estas razones esta obra es tan densa y amplia.
Para una mejor
organización del extenso texto de esta obra (1.616 páginas repartidas en dos
gruesos volúmenes), los capítulos de cada bloque estarán numerados como si cada
uno de ellos fuera un volumen separado aunque no lo sea, cada uno con su
capítulo de preámbulo, que introducirá al lector en el asunto que se trate en
los diversos bloques, de esta forma el primer capítulo del primer bloque,
dedicado a las “Bases”, titulado: “Introducción”, estará numerado como “1-
Antes de terminar este “Prefacio general de la obra”, me
gustaría advertirte, amable lector, que expondré en esta obra normas y
actuaciones muy generales con el fin de que lo expuesto sirva para todas las
disciplinas a las que está dirigida la obra[16], y lo haré de una forma
amplia, esto es, es posible que tu practiques una disciplina con poco arsenal
técnico y poco contacto, y verás que la obra incluye en algunos momentos mucho
más de lo que crees que te hace falta pero, primero: no está mal que lo sepas,
pues, como dice el dicho, “el saber no
ocupa lugar”, y, segundo: es mejor prepararte lo mejor posible, ya que a lo
mejor se te ocurre cambiar de modalidad deportiva, por lo que aquí encontrarás
todo aquello que te hace falta saber.
Como comprobarás, amigo Coach, esta obra que tienes en tus manos
te servirá, primero, como aprendizaje y, después, como referencia, para ser
releída en el caso de duda durante los entrenamientos que dirijas. Si aún no
eres Coach, y eres un simple deportista,
verás que los conocimientos aquí encerrados te servirán para evolucionar más
rápidamente en tu carrera deportiva, comprendiendo todo aquello que los
entrenadores deben saber. Y si fueras ya un Coach
experimentado, seguro que habrá conocimientos en esta obra que te faltaban y
echabas en falta, incluso alguno que poseías lo comprenderás mejor y, es
posible, que en alguna cosa no estés de acuerdo, pero, sea lo que sea,
analízalo, valóralo y actúa en consecuencia, pues es posible que te lo hayan
enseñado mal, lo hayas aprendido mal, o sea yo quien esté equivocado (nadie es
infalible).
Finalmente, me gustaría
agradecerte, amable lector, el gesto de haber comprado esta obra, espero que
valores además el esfuerzo que he realizado, no solo en las más de dos mil
horas invertidas en redactar y corregir esta obra, sino también en los cientos
de miles de horas invertidas en la acumulación de conocimientos.
Y una vez presentada la
obra (que comencé a escribir en el año 2019), comencemos con ella.
F.
Javier Hernández.
(Madrid,
2022).
Y en el prefacio del primer volumen de dos, podemos leer como
presentación a este volumen:
Una obra tan ambiciosa
como esta precisa de dos volúmenes para poderla desarrollar de forma efectiva,
y por ello así lo he hecho, y ya estás viendo el tamaño de cada uno de ellos.
Por la razón expuesta, en
este primer volumen, expondré y analizaré todo lo referente a los conocimientos
en los que se asienta la base que todo Coach
debería conocer, me refiero, más concretamente, a los orígenes, evolución y
datos históricos más relevantes de la historia del entrenamiento deportivo de
combate al contacto, además de la teoría del coaching deportivo al contacto, con sus bases, principios y
fundamentos sobre los cuales se asentará todo el desarrollo posterior de la
obra.
Además de lo expuesto,
también se recoge en este primer volumen todo aquello que debe conocer el Coach para poder preparar mejor a sus
pupilos, tanto a nivel físico como mental, además de fundamentar la parte
fisiológica de la técnica, por lo que comenzaré, precisamente, con la anatomía
y las adaptaciones que manifiesta el cuerpo con la actividad física continuada,
pero también es un punto importante el conocer que lesiones pudieran aparecer
con la práctica deportiva y la competición, por un lado para poderlas prevenir
y que se reduzca la posibilidad de aparición (hay que ser pragmáticos y
reconocer que la imposibilidad no puede existir), y, por otro, como conseguir
que se reduzca su agravamiento si alguna de ellas surgiera, además de enseñar a
los entrenadores de los precisos conocimientos sobre primeros auxilios para
poder socorrer a sus pupilos, todo ello asentado sobre las bases de la Medicina
Deportiva, algo vital para ejercer la vocación del Coach.
Tras conocer todo esto,
comprobarás que en este volumen se incluirá un bloque de capítulos sobre la
preparación física concreta que precisan los deportistas practicantes de las
diferentes disciplinas encuadradas dentro de los Deportes de Combate y
Marciales, conteniendo, además del desarrollo y análisis de las diferentes
cualidades físicas que todo deportista debiera incrementar y cómo hacerlo, una
serie de capítulos sobre aquellos elementos de apoyo al deportista, específicos
para entrenar perfectamente estas disciplinas deportivas.
Resumiendo, en este
primer volumen se tratarán los primeros cuatro grandes bloques de capítulos
comentados en el “Prefacio general de la
obra”, mientras que en el segundo volumen se estudiarán los dos restantes.
Más concretamente, en el
próximo volumen realizaré un estudio pormenorizado de cada una de las
habilidades prácticas que compondrán el arsenal técnico del deportista, tanto
en el aspecto ofensivo como en el defensivo y el complementario, además de
advertir sobre aquello que pudiera hacerse mal y como corregirlo con eficacia,
incluyendo la descripción de la adecuada Mecánica del Gesto de cada uno de los
elementos del citado arsenal técnico de cada una de las modalidades deportivas
estudiadas en esta obra. En ese mismo bloque de capítulos indicaré los elementos
estratégicos y tácticos con los que un deportista bien aconsejado y guiado por
sus coaches alcanzará la victoria, sin olvidar los aspectos psicológicos que se
deberían cuidar constantemente.
Y, finalmente, se
estudiarán todos los aspectos de la competición, esto es, qué hacer y evitar
hacer, cómo llevar perfectamente preparado a tu representado hasta el Área de
Competición, y que hacer allí durante el combate (incluyendo las ayudas de
primeros auxilios que se deberán seguir en los límites del cuadrilátero para
que el competidor continúe con su labor), incorporando además la información de
qué hacer tras la competición, pues las obligaciones de un entrenador no acaban
con esta.
Toda la obra, en todos
sus bloques de capítulos, estará aderezada con múltiples ejemplos y casos
extraídos de la experiencia de tantos años dedicado a estas disciplinas. Por
ello esta obra necesitaba dos volúmenes, dos grandes volúmenes, y así lo he
hecho; el primero ya lo tienes en tus manos, espero que también adquieras el segundo.
F.
Javier Hernández.
(Madrid,
2022).
[1].- “Pupilo”
es el nombre que recibe aquel que aprende de otra persona, la cual se convierte
en su profesor, entrenador o maestro.
[2].- Para
tener más clara la evolución de las distintas modalidades incluidas en los
Deportes de Combate Moderno, te aconsejo leer el capítulo 2-1, de la presente
obra, dedicado a ”Los Deportes de Combate
Moderno”, pues si no se tiene clara esta evolución y las diferencias entre
las distintas modalidades, los coaches no podrán informar claramente a sus
pupilos con eficacia, ya que, como siempre digo, la transmisión de la
información y el conocimiento, para ser perceptible y comprensible para los
oyentes (o lectores), debe estar primero segura e inequívoca en la mente de
aquel que lo trasmite.
[3].-
Curiosamente la Real Academia Española de la Lengua aconseja, que cada
vez que se escriba el término “Coach”
se haga en cursiva al ser una palabra de origen extranjero, mientras que
“coaches”, al ser la adaptación españolizada de una palabra extranjera, podrá
indicarse sin necesidad de cursiva, pues no se está expresando una palabra de
otro idioma, aunque en su origen si fuera un barbarismo.
[4].- Esto lo
aclararé debidamente cuando aborde la figura de los “Segundos” dentro de este
mismo “Prefacio”.
[5].- El Conocimiento depende de la acumulación de
datos y, por ello, depende en gran medida del tiempo dedicado a adquirirlos,
pues para hacerlo con eficacia se debe dedicar mucho tiempo en esta actividad;
mientras que la sabiduría proviene más de una excelente capacidad neuronal,
que, sin apenas datos, intuitivamente, el sabio descubre la verdad, y cómo
funcionan las cosas, fruto de una constante y perpetua conversación interior.
Esta es, básicamente, la diferencia entre el erudito y el sabio. Aunque a lo
largo de la historia se ha visto como analfabetos eran sabios con un gran
sentido común, hay que reconocer que si hubieran estudiado habría sido
impresionante lo que habrían conseguido, pues, el sabio, también debe estudiar
para poder “conversar” mejor y sobre más temas. Por ello, para poder alcanzar
la sabiduría (sin importar la parcela del saber que se tenga como referencia)
se precisa tiempo, experiencia vital y mucha reflexión. Por eso el Coach de Deportes de Combate Moderno
debe adquirir muchos conocimientos en amplias parcelas del saber, con la
finalidad de poder alcanzar la sabiduría cuando adquiera la suficiente
experiencia.
[6].- Según las
nuevas normativas, algunas federaciones identifican el título de Monitor de
(por ejemplo) Karate con el título de Técnico Deportivo Elemental, el de
Entrenador Regional con el título de Técnico Deportivo de Base y el de
Entrenador Nacional con el de Técnico Deportivo Superior. En España, dichos
títulos están certificados por la Escuela Nacional de Preparadores de las
distintas Federaciones acogidas dentro del Consejo Superior de Deportes, y dan
lugar a la obtención de los correspondientes títulos oficiales deportivos
expedidos por el Ministerio de Educación y Ciencia, o la Comunidad Autónoma que
se encuentre en pleno ejercicio de sus competencias educativas.
[7].- Los
niveles jerárquicos en la Federación Española de Boxeo son: Monitor, Preparador
Autonómico y Preparador Nacional.
[8].- INEF:
Instituto Nacional de Educación Física.
[9].- Para ello
aconsejo, como ya he comentado, leer mi obra: “Pedagogía y Metodología en Artes Marciales, Deportes de Combate y
Sistemas de Autodefensa”, que está distribuida por Amazon.
[10].- Incluso
ha habido personas que, en un principio, sin informarse antes, han opinado que
no debería escribir sobre cosas que no conozco, desconociendo ellos mismos mi
amplio curriculum, conocimientos y
experiencias (medio siglo bien aprovechado dan para mucho, por lo que sé de lo
que hablo y tengo amplios conocimientos sobre muchos temas y disciplinas de
todo tipo –es una tontería la falsa modestia cuando se dice la verdad-). Jamás
entenderé a
aquellos que piden respeto para sus ideas,
pero demonizan a aquellos que piensan de distinta forma (aunque tengan razón
estos últimos y no ellos); a veces me ha pasado, cuando he intentado corregir
en mis seminarios abiertos a cualquier practicante sin importar su disciplina,
que alguno me ha dicho “esto lo hago así
en la actividad que practico, debe hacerse así y no voy a cambiar porque me lo
diga usted”, cuando les indico que biomecánicamente es mejor hacerlo como
les aconsejo. Que pena de Humanidad, que no dialoga coherente y pacíficamente,
y hace enemiga a una persona que puede darle un punto de vista alterno que le
haga reflexionar y aprender de ello.
[11].- Luis
Folledo fue nueve veces Campeón de España en la categoría de Peso Welter y seis
veces Campeón de España de Peso Medio. Mientras que José Durán fue Campeón de
España, Campeón de Europa y Campeón del Mundo en Peso Superwelter. Y, además,
unos excelentes entrenadores y buenas personas que no solo te enseñaban técnica
sino que también eran enriquecedores en valores humanos.
[12].- Gracias a
mi amistad con Ángel (que Dios le tenga en su Gloria) a pesar de ser solo
cinturón marrón de Taekwondo, pude entrenar con parte de la Selección Española
de Taekwondo, con Campeones de España y alguno de Europa y del Mundo, como
Javier Benito, Javier Parra, Paulino Guijarro, Jesús Tortosa (padre), José
Sanabria, José Guerra, Carmelo Medina… (hace mucho que no nos vemos, amigos).
[13].- Yo mismo competí durante un tiempo, sobre
todo en campeonatos de la modalidad “al punto”, y vencí en la mayoría de mis
combates.
[14].- Competían los campeones de España del
Departamento de Kung-Fu de la Federación Española de Karate, y Ángel los venció
a todos.
[15].- Lo que he
visto en la mayoría de los libros publicados sobre Deportes de Combate es mucha
foto pero poco texto, esto es, mucha imagen y poca explicación que le venga
bien al practicante de estas disciplinas, y mucho menos a un entrenador que
conoce el arsenal técnico de su disciplina pero no de la forma que se describe
en esta obra, en la que se refleja lo que se debe hacer y lo que debe evitarse
(por ello incluyo los errores que he podido detectar en los cientos de deportistas
que he observado, y la forma de corregirlos). En las fotos de los libros
mencionados pueden verse multitud de fotografías con sus autores demostrando
una forma física excelente pero que, precisamente por querer mostrarla, a veces
patean a niveles demasiado altos (elevando erróneamente el talón de la pierna
de apoyo), tan altos que no es lógico imitarles, pues se van del objetivo al
que deberían impactar, y algunos, además, descuidando la guardia que siempre
debe permanecer armada, ya que se desconoce el posible contraataque del
adversario (claro que estas fotos solo son demostraciones y la persona que
tienen enfrente no va a responder al ataque, y por ello pueden permitirse el
lujo de descuidarla, aunque en un libro que debería enseñar se tendrían que
cuidar los detalles y hacer las técnicas perfectamente). Hay que reconocer que
estos libros suelen mostrar muchas posibles combinaciones técnicas, pero,
exceptuando algún autor que cuida los detalles, apenas enseñan la teoría en la
que se asientan, algo que deberían hacer si quieren hacer un buen trabajo
docente.
[16].- Como la obra está dirigida a los coaches de
cualquier disciplina deportiva de combate al contacto, notarás que los nombres
de las técnicas descritas están expresadas en castellano, pues, aunque casi
todo el mundo conoce la terminología usada en
Boxeo, prefiero hacerlo así para que los practicantes de Deportes de
Combate Moderno que no usen esa terminología no se sientan minusvalorados,
aunque hay que reconocer que, en algún momento puntual, sí indique el nombre
por el que se conoce en Boxeo a ciertas acciones y movimientos técnicos, por
estar normalizados en la teoría deportiva al contacto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario