"No hay que confundir el conocimiento con la sabiduría. El primero surge del estudio y el aprendizaje, esto es, del tiempo dedicado, mientras que la sabiduría aparece con la experiencia y la reflexión, esto es, del tiempo vivido. Hay que armonizar y complementar: experiencia y aprendizaje, estudio y reflexión, pues el sabio ilustrado evoluciona más rápida y eficazmente que el iletrado". (F. Javier Hernández).